Trabajadores activos, jubilados y pensionados, se dieron cita este 1° de mayo –Día Internacional del Trabajador-, en diferentes movilizaciones tanto en Caracas como en el interior del país. Algunos, para demostrar su descontento con el ajuste de bonificaciones anunciado anoche por el mandatario Nicolás Maduro, otros en apoyo a las decisiones del Ejecutivo, mientras que Coalición Sindical Nacional sugirió ir a misa o quedarse en casa, sin ánimos de celebraciones.
“Bono no es salario. El salario, nosotros sabemos las incidencias que tiene cuando realmente es aumentado y que de alguna manera se cumple lo que es el artículo 91 de la Constitución Nacional”, dijo un trabajador del sindicato de Sidor, durante la concentración que partió desde la torre Credicard en Chacaíto hasta Parque Carabobo, pero funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), impidieron continuar su paso a la altura de La Previsora.
En esta movilización, convocada por la Red Sindical Venezolana y Monitor Salud, los trabajadores reprocharon el ajuste de 30 dólares del bono de guerra económica, que pasó de 130 a 160 dólares mensuales y el mísero aumento de 5 dólares al bono de pensiones, que pasó de 45 a 50 dólares al mes. Todo indexado a la tasa del Banco Central de Venezuela (BCV).
«Nosotros lo que estamos exigiendo es el aumento a 600 dólares del salario mínimo, que es la propuesta que hemos sostenido en el tiempo. También exigimos la salarización de ese bono (de guerra económica), para nosotros poder ver el fruto de nuestro trabajo», planteó Gricelda Sánchez, presidenta de la Formación de Dirigentes Sindicales (Fordisi).
Asimismo, Edgarlis Lugo, otra de las trabajadoras que participó en la movilización, recalcó que la canasta básica familiar ya supera los 500 dólares, por lo que resaltó que “un buen aumento de sueldo, considero yo, para la parte profesional, es de 600 dólares”.
Luis Anibal, trabajador del sector salud, lamentó que por tercer año consecutivo la administración de Maduro no haya aumentado al salario mínimo, que desde 2022 se mantiene estancado en 130 bolívares mensuales, equivalente hoy a menos de 2 dólares.
“Sinceramente para mí, no hubo aumento, porque aumento es cuando yo lo veo reflejado en mi sueldo, en mis vacaciones. Cómo es posible que ya yo tengo tres años ganando lo mismo en mis vacaciones (…) Un buen aumento de sueldo, es darle los beneficios que han perdido los trabajadores, un buen sueldo serían entre 250 y 300 dólares mensuales, aparte de eso los beneficios que les hace falta mucho a los todos los trabajadores”, expresó Anibal.
Por su parte, el señor Rubén Urbina, jubilado del Seguro Social, también cuestionó las decisiones del Ejecutivo Nacional en materia salarial: “No queremos aumento de bonos, sino aumento del salario, que no nos sigan violando las contrataciones colectivas”.
A su criterio, “este gobierno se está dando la tarea de violar la Constitución en todos sus aspectos, porque tiene demasiado descuidado a los trabajadores, un presidente que dice que es presidente obrero y es un presidente antiobrero, que no está en nada amparando los artículos de la Constitución”.
Con la fe puesta en Dios y temor a la protesta
La Coalición Sindical Nacional de Trabajadores, optó por conmemorar el Día del Trabajador desde sus casas o acudiendo a misas, tras considerar que han quedado a la buena de Dios, debido a la falta de atención y respuesta a sus reclamos por parte del Ejecutivo Nacional.
“El ajuste salarial que hubo no existe, el gobierno lo que hizo fue aumentar 30 dólares el bono de guerra, que es un dólar diario y eso no nos sirve de nada. La mayoría de la población trabajadora no salió a la calle a protestar, porque en las calles del país lo que abunda es la violencia y nosotros no vamos a ser carne de cañón”, manifestó Carlos Salazar, coordinador nacional de la Coalición Sindical.
Desde la iglesia San José de la Plaza Bolívar de Chacao, al este de Caracas, reprochó que “el sector privado no ajustó absolutamente nada a sus trabajadores y en el sector público, solamente aumentaron 30 dólares a los trabajadores activos, un ajuste que es un dólar diario y que vas a tener que completar 10 dólares más para pagar el pasaje para ir a trabajar”, mientras que “al pobre pensionado, 5 dólares fue lo que le aumentaron solamente. Es decir, 450 bolívares al mes, que son 13 bolívares diarios que no alcanza ni para un café ni un pasaje”.
Lea también: Más de 120 empresas chinas estarían interesadas en invertir en la ZEE de la Península de Paraguaná
Margoth Monasterio, secretaria del Sindicato de Empleados del Hospital Universitario de Caracas y coordinadora de la coalición, también cuestionó la política de bonificación que mantiene el Ejecutivo Nacional.
«Desde mi punto de vista, no debemos salir a protestar por sueldos y salarios al aire, a la luna, porque resulta que no tenemos a quien reclamarle. Todos estos años hemos estado en la calle, continuo, semana tras semana, reclamando sueldos y salarios, hemos ido a todos los entes que se requieren y no han cumplido, solo promesas y promesas, entregas de correspondencias, protestas en las calles, reclamos en las instituciones. Incluso, hemos ido a instituciones internacionales para que se nos haga valer nuestros derechos ciudadanos y laborales y resulta que nada de nada. Entonces ¿A quién le vamos a reclamar?», señaló Monasterio.
En ese sentido, comentó que «nos tocará ir a misa, a ponernos de rodillas ante Dios, para que esta situación mejore».
Movilización del chavismo
Este jueves, el oficialismo también convocó una “gran marcha” en diferentes ciudades de Venezuela para conmemorar el Día del Trabajador, aunque su motivo es exigir la liberación de migrantes venezolanos detenidos en El Salvador y rechazar la separación forzada de la niña Maikelys Espinoza, luego de que sus padres fueran deportados desde Estados Unidos hacia Venezuela.
“Hoy estamos marchando todos en unión por el Día del Trabajador, porque cada día nosotros nos levantamos para trabajar, para sacar este país adelante y permitir que los niños de Caracas y de toda Venezuela, tengan un futuro mejor y también por los derechos de los niños, niñas y adolescentes, como lo es el de nuestra niña Maikelys, que la tienen secuestrada en Estados Unidos. Exigimos que respeten los derechos de los niños en Venezuela y la entreguen a sus padres en Venezuela”, Lizeth Aponte, directora general de la Fundación Caracas para los niños, niñas y adolescentes.
Dentro de los asistentes, unos jóvenes motorizados, indicaron estar de acuerdo con los ajustes de las bonificaciones que informó Maduro anoche, aunque sugieren que “tiene que subir un poquito el sueldo para la comunidad, para el pueblo, para una economía más accesible”.
En Caracas, la concentración partió alrededor de las 3:00 de la tarde desde las inmediaciones de Pdvsa La Campiña, para recorrer la avenida Francisco de Miranda, Chacao, Altamira, Parque Miranda, Los Dos Caminos, Los Cortijos, La California, hasta llegar al Gran Muro de Petare.









