La vicepresidente Ejecutiva y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, aseguró este miércoles que Petróleo de Venezuela (Pdvsa) mantiene sus compromisos con Chevron -que tiene hasta el 27 de mayo para finalizar sus operaciones en Venezuela- como “está contemplado en sus contratos y conforme a las leyes del país».
En su canal de Telegram, la funcionaria de la administración de Nicolás Maduro aseveró que «Chevron, por el contrario, es víctima de sanciones ilícitas por parte del Gobierno estadounidense. En nuestras manos reposa evidencia al respecto».
Sus declaraciones son a propósito de la información publicada por la agencia de noticias Reuters, que señala que varios buques petroleros que habían fletado para transportar crudo desde Venezuela hacia Estados Unidos presuntamente ahora estarían siendo vendidos por “contratos stop” en otros destinos.
En ese sentido, Rodríguez indicó que «Reuters miente descaradamente nuevamente» y acusó a la agencia de noticias de “hacer de la mentira su cotidianidad y se auto descalifica para abordar asuntos energéticos de Venezuela. Y del mundo también. Venezuela seguirá su propio camino de recuperación pese a los bloqueos criminales y a las falsarias mediáticas mediocres».
Arremetida de Trump contra Venezuela
La semana pasada, Delcy Rodríguez confirmó por su canal en Telegram que Chevron devolvió cargamento de petróleo a Pdvsa, debido a las «restricciones» que ha colocado la administración de Donald Trump para comercializar el crudo venezolano.
«En razón de la guerra económica iniciada por el gobierno estadounidense en contra de las empresas petroleras, Chevron ha devuelto cargamentos de crudo a Pdvsa, ante la imposibilidad y restricciones que le han sido impuestas de pagar los mismos a Venezuela», informó la noche del viernes 11 de abril.
Trump recientemente se refirió a la situación económica de Venezuela, tras la eliminación de las licencias petroleras, imposición de aranceles y tensiones con la administración de Nicolás Maduro.
«¿Qué otro problema tiene Venezuela? No tienen dinero, les hemos cortado el petróleo y les hemos puesto aranceles. Hablemos o no con ellos, saben lo que tienen qué hacer. Venezuela no tiene dinero y tienen un comportamiento rojo”, afirmó el presidente estadounidense el lunes 14 de abril, durante el encuentro con su homólogo de El Salvador, Nayib Bukele, en la Oficina Oval de la Casa Blanca.
Y es que a pocos días de haber tomado posesión, el 20 de enero de este año, Trump reeditó su política de «máxima presión», que implementó durante su primer mandato, contra Venezuela.
El 26 de febrero, en su red social Truth Social, anunció que revocó el acuerdo petrolero con Venezuela concedido por la administración de su antecesor Joe Biden.
El 4 de marzo la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos oficializó la ruptura de la licencia petrolera que permitía a Chevron operar en Venezuela y publicó la Licencia N° 41 A, donde ordena a la empresa estadounidense de energía liquidar sus operaciones en el país, dándole un plazo de 30 días, hasta el 3 de abril, para que esto se produzca. Posteriormente, se amplió ese lapso hasta el 27 de mayo.
Sin embargo, una orden impartida por el gobierno de Trump frenó toda posibilidad de pagos por los cargamentos de Chevron y con esa decisión quedó suspendida toda exportación de crudo y productos refinados de Venezuela a la nación norteamericana.
Adicionalmente, las licencias petroleras y de gas que Estados Unidos había otorgado a empresas trasnacionales para operar en Venezuela, también fueron revocadas, como es el caso de las autorizaciones individuales que la OFAC había dado a la petrolera española Repsol y a la francesa Maurel & Prom, empresas que deben desmontar sus operaciones también para el 27 de mayo.
Por su parte, el primer ministro de Trinidad y Tobago, Stuart Young, confirmó el 8 de abril que la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC, por sus siglas en inglés), revocó la licencia operativa para el desarrollo de campo Dragón, el proyecto gasífero conjunto que tenía la isla con Venezuela. BP y Shell, empresas que junto a la Compañía Nacional de Gas de Trinidad y Tobago (NGC) habían obtenido licencias individuales para explorar y desarrollar yacimientos de gas a lo largo de esa frontera marítima.
A eso se suma la imposición de aranceles. El lunes 24 de marzo, Trump informó en otra publicación en la red Truth que impondría un arancel de 25% a todas las importaciones de cualquier país que compre petróleo o gas de Venezuela y que e entraría en vigencia a partir del 2 de abril.
El 2 de abril anunció que aplicaría una política de “aranceles recíprocos” a las naciones que tengan relación comercial con su país. De América Latina, Venezuela y Nicaragua son los que enfrentan las tasas más elevadas, de 15% y el 18%, respectivamente. Empezó a regir a partir del 9 de abril.









