Luigi Pisella, actual presidente de Conindustria, ha asumido el reto de lanzarse ahora como candidato a la presidencia de Fedecámaras. Su gestión ha estado marcada por el pragmatismo ante la necesidad de avanzar en tareas que hagan que el sector industrial pueda desempeñarse dentro de un ambiente algo más amigable.
Con una larga experiencia en las lides industriales, comerciales y empresariales, su currículo acumula unos cuantos kilómetros recorridos en el arte de hacer acuerdos para ir desmontando políticas que no favorecían al sector productivo. Su fórmula incluye a Celso Fantinel, Tiziana Polezel y Rafael Trejo; tres figuras conocidas y respetadas en el gremio.
Su propuesta viene cargada de reformas legislativas que incluyan la del deudor hipotecario y la Ley de arrendamiento. Sin embargo, hace hincapié en la necesidad de hacer reformas tributarias que dejen de presionar a un sector productivo y comercial que se ha visto ahogado por los pagos de impuestos fiscales y parafiscales en los últimos tiempos.
-¿Cuál es el mayor reto que enfrenta el gremio empresarial para los años 2025-2027?
-El mayor reto es ser competitivos e ir solucionando los problemas que tenemos. Nosotros hemos hecho una serie de propuestas, con lo cual el objetivo principal es ir corrigiendo no solamente las deficiencias que tenemos, sino haciendo propuestas de políticas públicas para que en los actuales escenarios -tanto en lo nacional como en lo mundial o todo lo que es público- el efecto colateral sea el menor posible.
-¿Qué hace falta para impulsar la producción en Venezuela?
-Lo que todos los sectores de manera lineal padecemos son los excesivos tributos fiscales y parafiscales. En ese particular, hemos hecho varias propuestas. Una de ellas es para ampliar la base de contribuyentes y la otra es para reducir la carga fiscal. Una de ellas es pasar al pago y la declaración del IVA en vez de 15 días a 30 días.
En segundo lugar, poder usar los créditos fiscales. En tercer lugar, reducir la retención que se hace entre los contribuyentes especiales para el tema del IVA del 75% al 50%. Esto lo que traería como consecuencia inmediata es que no se produzca en excesivo el crédito fiscal.
En cuarto lugar, hacer un estudio y determinar quién es realmente contribuyente especial, ya que hoy en día la gran mayoría de los contribuyentes son especiales. Eso ayudaría también a flexibilizar, a hacer simplicidad de trámites.
Para ampliar la base de contribuyentes hemos propuesto que, para los emprendedores microempresarios, con un monotributo, ellos se formalicen. Pero la parte positiva de ello está en que esos recursos que se logren allí sean divididos a su vez para el segundo gran problema que nosotros tenemos y son los pocos recursos o lo limitado que es el crédito bancario. Es decir, que esos recursos pasasen directamente a los mismos emprendedores y microempresarios con una baja tasa de ingresos.
En quinto lugar, estamos haciendo una propuesta para formalizar a los trabajadores independientes. ¿Qué quiere decir esto? Que ellos puedan hacer un pago único especial o un aporte único especial una vez al mes y a un bajo punto. Y que estos recursos sean dirigidos a la seguridad social, es decir, a los pensionados y que puedan estimularse y verse reflejado en ello. Habría que tener un mínimo de cotizaciones para que cuando lleguen a la edad, ellos evidentemente pasen a ese sistema de pensiones.
Y para no ser muy extenso, tenemos también a nivel de los sectores primarios, tanto agricultura como ganadería. Estamos haciendo la propuesta de que se le dé al menos un año más la exoneración del impuesto sobre la renta y que ellos puedan destinar esos recursos a una mayor inversión.
A nivel de turismo estamos planteando más o menos lo mismo, es decir, que el inversionista que quiera invertir en turismo ese monto que invierta sea deducido al impuesto sobre la renta y una mayor conectividad. Eso más o menos resumiéndolo en cuanto a propuestas de políticas públicas.
-¿Cuál es su posición con respecto a lo que debería ser un ingreso integral para los trabajadores?
-Eso es un temazo. Lo que sí le puedo anticipar es que sí hay en estos momentos una disposición de sentarnos a discutir una ley adecuada con los nuevos tiempos que vive hoy en el país y que el trabajador se vea reflejado en ello. Esta discusión no es una ley sencilla. Lo que estamos proponiendo es que nos sentemos tanto en el sector público, el privado y en el sector empleador para definir una ley acorde con ello.
-¿Qué condiciones institucionales tienen que mejorar para impulsar a la empresa en Venezuela?
-En primer lugar, crear un marco jurídico con algunas leyes que favorecerían un tema de confianza y que también se vayan solucionando ciertos problemas. Esto evidentemente se logra con mucho diálogo, con mucha influencia y con mucho entendimiento.
Te puedo decir que una de las propuestas que también tenemos desde Fedecámaras para el año 2025-2027 es la eliminación de la Ley de Precios Justos. Esa Ley está vigente pero no se aplica. Si queremos generar confianza no solo para el inversionista nacional, sino para el inversionista extranjero, esta Ley debe ser eliminada.
Estamos proponiendo, además, que se cree una ley en defensa del consumidor, protegiendo al consumidor en cuanto a calidad de los productos, etiquetado, lo que contiene cada producto que esté expresado allí y que el consumidor sea el que decida al final cuál producto debe comprar, pero que él esté evidentemente informado de cómo debe operar.
Tenemos dos leyes también que van a impulsar a dos sectores, el inmobiliario y el de la construcción. Son, en primer lugar, la revisión de varios artículos, la modificación de los artículos a nivel de arrendamiento para que aquí se sientan identificados no solo los arrendatarios sino el arrendador, que haya confianza y que muchas unidades que hoy existen en el país y que no están ofrecidas salgan al mercado. Cuando ocurre esto, cuando hay mayor oferta, el consumidor se beneficia por cuanto a mayor oferta y los precios tienden a bajar.
Pero también el sector construcción se beneficiaría, no porque vayan a construir las unidades o los edificios de manera inmediata, pero sí porque tienen que repotenciar esas unidades, tienen que arreglarlas y eso daría trabajo.
Adicionalmente a ello hay un par de leyes que vamos a introducir en la Asamblea Nacional. Una de ellas es la del deudor hipotecario, en donde evidentemente se va a empobrecer al consumidor con esas viviendas de interés social, pero también a una mal llamada ley de la estafa inmobiliaria, que trae muchas trabas para estos sectores. Estas leyes ayudarán no solo a crear un marco jurídico, sino que potenciarán al sector inmobiliario, al sector construcción y como consecuencia también la generación del empleo.
-¿Qué ventaja tiene para usted como candidato a presidir Fedecámaras el venir del sector comercial?
-Yo no solo vengo del sector industrial, la gente no sabe, pero tengo 15 años siendo comerciante. Lo que pasa es que como representante del sector industrial posiblemente se me ha visto netamente como industrial, pero en mi inicio tuve la oportunidad de trabajar con una firma de contadores públicos, pude trabajar también con banca, con seguros, con la parte inmobiliaria, con constructoras.
Posteriormente, tuve la oportunidad de trabajar con un grupo, quizás en ese momento el más grande del país, en donde comencé como gerente de Contabilidad, pasé a ser gerente de Administración y gerente de Planificación Financiera y Control Presupuestario. Pero realmente me gradúo cuando decidí emprender, porque nosotros siempre emprendemos.
Mi papá tenía una pequeña fábrica de zapatos y voy allá, adquiero un porcentaje de las acciones y es allí donde yo puedo decir que me gradúo. Porque tú sabes que cuando trabajas con grandes grupos es muy sencillo mercadear un producto con el apoyo financiero que tienes. Cuando vas a una empresa pequeña te das cuenta de que no es fácil.
Fui fundador de un grupo de tiendas que se llamaba la Mega Tienda del Calzado y es allí donde te puedo decir que admiro mucho al comerciante porque yo pensaba que era muy fácil o más fácil que producir. Ahora, después de 15 años que tengo como comerciante estoy a mitad de camino, debería tener otros 15 años más para avanzar en ese particular.
Hay algo que complementa todo esto y va dirigido a lo que es la influencia. Hace cuatro años comenzamos unos acercamientos, unos diálogos que yo lo llamo nivel de influencia. Muchos de las propuestas que tú me escuchaste decir anteriormente son las que queremos encaminar y son las que con el equipo que estamos conformando con el sector primario a través de Celsos Fantinel, el sector manufactura a través de Luigi Pisella y el sector comercio a través de Tiziana Polezel y le sumas las regiones con Rafael Trejo.
Tenemos un equilibrio no solo a nivel de sectores, sino a nivel de influencia que la hemos venido trabajando durante cuatro años y hoy estamos en una situación mejor de la que estábamos anteriormente. No quiero decir con ello que estemos satisfechos, lo que queremos decir es que le queremos dar continuidad al trabajo que hemos venido haciendo.
-¿Qué implicaciones para el sector empresarial tendría la eliminación de la licencia de Chevron?
-Chevron es la directora de la explotación de los campos, pero esos campos se explotan y se extrae el petróleo con industrias nacionales y con manos venezolanas. ¿Qué te quiero decir con ello? Que en caso de que ellos no estuvieran, no implica para nada que se dejen de producir. Tú puedes intuir que quizás ellos son más eficientes y se pueda perder una parte de la producción.
Es un escenario. El otro escenario, y que yo soy más optimista, en primer lugar, es que se mantenga esa producción, pero ¿por qué no? Si se hacen buenas inversiones y buenos mantenimientos y aprendemos de todo este tiempo, por qué no van a aumentar. También hemos escuchado que, si Chevron no está, se tienen que dirigir esos barriles de petróleo a otros países y se hace la pregunta de qué hacer con el descuento que esto supone.
Yo te respondo de la siguiente manera. Chevron tampoco encajaba la totalidad de los ingresos producto de la venta de ese petróleo porque ella se descontaba un porcentaje de ellos. Yo prefiero decirte que para nosotros, para Venezuela, hoy reviste en mayor importancia el hecho de que bajen los precios del petróleo. Allí sí nos afecta de manera inmediata y afecta a los ingresos del Estado como tal.
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-¿Cuál es la diferencia fundamental entre su propuesta de gobierno y la del candidato Luigi Pisella?
-Nosotros hemos hecho propuestas concretas que pueden convertirse a muy corto plazo en tangibles, aprovechando nuestra experiencia, nuestro nivel de influencia. Yo he pensado que nosotros durante cuatro años comenzamos en el sótano dos y fuimos subiendo un edificio que es de 20 pisos. Fuimos subiendo escalera por escalera y hoy estamos en un piso seis. Hoy le estoy subiendo un piso adicional. Llegar allí nos tardó todo este tiempo y a veces cuando llegábamos a un piso la puerta estaba cerrada y alguien nos la tenía que abrir.
Hoy no tenemos que arrancar de ese sótano dos, sino de ese piso seis donde estamos y ahora lo queremos subir por ascensor. Tenemos gestión. Parte de la gestión es evidencia. Cuando hablamos de gestión no es que despertamos de la noche a la mañana y agarramos un papel en blanco y comenzamos a trazar unas líneas. Hay una gestión que evidencia lo que yo te estoy diciendo. Te la voy a resumir. Eliminación de la Ley de Costos y Precios Justos en bolívares, lo que fue un logro de todos nosotros, de los sectores, de las regiones impulsado por nosotros y se logró un año después que estaba la aprobación. Ese fue un objetivo trazado y que benefició a todo el sector económico del país.
En segundo lugar, la creación de la Ley de Armonización Estadal y Municipal que estableció unos parámetros para cobrar las actividades económicas. Si bien en algunos municipios no se está cumpliendo a cabalidad o algunas actividades económicas, la Ley está ahí. Lo que tenemos ahora es que ir en función de ellas.
Te puedo decir un logro importante que tuvimos y fue el aporte que se hace de la industria privada en cuanto al sistema de pensiones. ¿Cómo comenzó eso? Con una petición del Poder Ejecutivo hacia nosotros de que se fijase un porcentaje sobre los ingresos. Nosotros le dijimos que no. Lo que se hizo fue tomar un porcentaje de los ingresos totales de los trabajadores y la propuesta original era que fuese 15% y nosotros logramos reducirla a 9%.
Te doy otro logro a nivel industrial. Hoy existen muy pocos productos exonerados a nivel de impuestos sobre la renta que ingresaba al país sin pagar impuestos. Hoy eso no existe. Hoy existe sustitución de importación por producción nacional. Por darte un ejemplo, para las 100.000 motos que se ensamblan en el país, hay una propuesta de que se vayan sustituyendo partes de esos repuestos con producción nacional. Esto va en beneficio del consumidor, de la generación de empleo.
-¿Que le responde a aquellos que tachan a la cúpula empresarial de colaboracionista con el gobierno?
-En el año 2020, iba a un supermercado, posiblemente tenía dinero y no había que comprar. Hoy, usted va a un supermercado y no solo se ve un solo producto, sino la diversidad de los productos nacionales que existen. En la última encuentra de Coyuntura de Conindustria, en el sector industrial, cuando comparas el primer trimestre de este año versus el mismo periodo del año anterior, hay una variación positiva de 8% con respecto al mismo periodo de aumento en la producción.
¿Qué queremos decir con esto? En primer lugar, no es homogénea, no es igual, no todos los sectores crecen igual. Hay diversidad, pero existe un potencial que lo tenemos allí. No quiere decir que estamos bien, lo que estamos diciendo es que estamos mejor, que hemos contribuido con esas políticas públicas, que construimos un puente desde los dos lados del río para convencer, conversar y que de allí salieran las propuestas de políticas públicas. Esta es la única manera de contribuir.
Más bien, lo que estamos diciendo es hacernos más influyentes. Y lo hemos demostrado. Este nivel de influencia, esto que nosotros hemos venido trabajando durante cuatro años está materializado. Vuelvo e insisto, no queremos decir que estamos bien, lo que estamos diciendo es que estamos mejor. Y queremos no solo sostener ese mejoramiento, sino que todos los sectores se sientan involucrados. En particular, el sector turismo, el sector construcción, el sector de banca, comercio, industria, etc.









