Una de las interrogantes más frecuentes entre los economistas y los investigadores que estudian la economía venezolana es cuál es el producto interno bruto (PIB) de Venezuela.
Ante la ausencia de cifras oficiales y los retrasos en sus publicaciones por parte del Banco Central de Venezuela hacer un cálculo resulta inexacto. Sin embargo, se puede tener una idea de la debacle y recuperación por rebote -luego de tocar fondo- de la economía venezolana, señala el semanario Exclusivas Económicas.
De los datos recolectados y publicados por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) se puede establecer que luego del fallecimiento del presidente Hugo Chavéz, es decir, en el año 2013 el PIB per cápita en Venezuela se ubicaba estaba en 8.692 dólares.
Diez años después esa cifra se ubicó en 3.659 dólares, esto equivale a una caída de 138% o de 4.825 dólares. Una cifra que habla mucho sobre el desempeño económico durante la era de Nicolás Maduro, indica el semanario.
Asimismo, la Cepal calculó que para el cierre de 2024 el PIB per cápita se recuperó tímidamente en 11,1% entre 2023 y 2024, al situarse en 3.867 dólares.
En una reciente entrevista en el portal Bitácora Económica, el economista Asdrúbal Oliveros explicó que realizar el cálculo del PIB per cápita no resulta fácil porque depende del número de habitantes que cada quien utilice para el estudio frente a la ausencia de una cifra oficial o de un censo poblacional.
Adicionalmente, las estimaciones se hacen tomando en cuenta la ola migratoria, cuyo número también varía entre 6 y 8 millones de venezolanos.
El economista explica que si se considera como base que hay 26 millones de personas viviendo en país, el PIB per cápita sería 4.000 dólares por habitante.
Si, por el contrario, se estima que la población se acerca a 30 millones de personas, ese PIB per cápita pudiera ser de 3.500 dólares por habitante.
Sea una u otra la cifra que más se acerque a la realidad, la economía venezolana se ubica en niveles muy parecidos a las más pobres de América Latina al lado de Haití, El Salvador y Nicaragua, sostiene Exclusivas Económicas.
Sin embargo, el PIB per cápita de Venezuela llegó a ser de los más altos del planeta y su pico histórico se ubicó a mediados de los años setenta, cuando llegó a estar en 15.000 dólares por habitante.
El economista Francisco Rodríguez explica que algunas veces se utilizan los datos de PIB en dólares a precios corrientes, lo cual presenta dos problemas fundamentales.
«Primero, no ajusta por la inflación en dólares, lo que distorsiona la comparación a lo largo del tiempo. Segundo, no corrige por variaciones en la paridad de poder de compra (PPP), lo que lo convierte en un indicador poco fiable del nivel de vida», indica.
Añade que el consenso en la literatura es que lo más adecuado es utilizar datos a precios nacionales constantes si el objetivo es comparar la evolución del PIB dentro de un país o comparar tendencias de crecimiento entre países.
Rodríguez sostiene que el Penn World Table, por ejemplo, establece una caída aún más pronunciada.
«En todo caso, la conclusión es que cualquier indicador bien construido de PIB per cápita real para Venezuela refleja que el nivel de vida por habitante hoy está muy por debajo de su nivel en 1999», dijo.









