Uno de los aspectos que el gobierno de Estados Unidos tomó en cuenta durante la administración de Joe Biden en noviembre de 2022, cuando adoptó la flexibilización de sanciones hacia Venezuela en materia de hidrocarburos a través de la Licencia General No 41 a favor de la empresa Chevron, era que los desembolsos que hiciera la compañía en divisas no se transaran al Banco Central de Venezuela, sino que se vendieran a la banca privada, señala el semanario Exclusivas Económicas.
“El sector financiero es un distribuidor de divisas y la banca privada no tiene acceso y sólo actúa como un servidor de los dólares que recibe de Chevron y de otras empresas y asigna a sus distintos clientes del sector productivo”, explica Pedro Pacheco, presidente de la Asociación Bancaria de Venezuela.
“La economía va a tener una afectación importante por los recursos que entraban a través de Chevron y hay que esperar qué decisión se toma para el momento que venza la licencia a fines de mayo”, añadió.
Los estudios hechos por la firma Ecoanalítica indican que cerca de la mitad divisas que se venden en el sistema cambiario provienen justamente de la venta de transnacionales petroleras, principalmente Chevron y en menor escala por parte de Repsol y Maurel & Prom.
“Chevron no sólo controla 22% de la producción petrolera sino también ella sola provee la cuarta parte de los dólares que se utilizan para financiar importaciones del sector privado; y si a eso se suman el aporte de las compañías europeas, el efecto llega a 30% en la producción y 40% en la oferta de divisas”, afirma Asdrúbal Oliveros, socio director de la firma Ecoanalítica.
“El flujo de dinero está claramente definido en las licencias. En primer lugar, es para el pago de deuda que tiene Pdvsa con estas compañías. Segundo, la reinversión en los campos para aumentar la producción; y tercero, liquidación de dólares para empresas privadas venezolanas, especialmente para la importación de las industrias de alimentos y farmacéuticas. Cuando se eliminen esas licencias, no se tiene claridad ni certeza sobre el uso que tengan los recursos que provengan de ventas de crudo”, acotó.









