Los escenarios para lo que resta de 2025 no pintan bien para Venezuela, en gran medida por el impacto que tendrían las recientes medidas adoptadas por el gobierno de Donald Trump: la imposición de 25% de aranceles a aquellos países que compren petróleo y gas venezolanos y la revocación de las licencias a las petroleras empresas internacionales que operan en el país. Ante ello, el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (IIES-UCAB) estima que la inflación cerrará este año en 220%, mientras que la depreciación de la moneda nacional superará el 150%.
“La base monetaria va a incrementar en más de 240% y la liquidez monetaria esperamos que se incremente en menor medida (…) Esperamos una inflación de 220% para el cierre de 2025 yuna deprec iación que puede superar el 150%, llegando a los tres dígitos”, aseveró ntó el economista Luis Zambrano Sequín, profesor investigador del mencionado instituto de la UCAB.
Adelantó que en el informe de Coyuntura que elabora el IIES-UCAB semestralmente –próximo a publicar- calculan que la brecha cambiaria continuará repuntando en Venezuela, “lo que también aumenta la volatilidad tanto de la inflación como del tipo de cambio”.
Durante el Foro: ¿Qué sucede con el dólar en Venezuela?, organizado por el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), Zambrano Sequín apuntó que “en materia monetaria, estamos viendo un incremento importante en la base monetaria, con una caída total de 2% en el producto interno bruto (PIB) para este 2025 y una reducción del PIB del sector petrolero de 12%”
Lea también: Sindicatos: Gobierno estaría evaluando aumentar bono de guerra a $140 el 1° de mayo
Por su parte, Pedro Palma, director de Ecoanalítica, señaló que según las estimaciones de la firma es que en lo que va de 2025 “la inflación está entre 8% y 9% por mes y eso se ha debido a la brecha cambiaria”.
“El tipo de cambio libre (paralelo) se incrementó mucho, más que el tipo de cambio oficial, al punto que hoy supera en un 40% a la brecha” y “la expectativa es que ese tipo de cambio libre se va a seguir disparando”, aseveró.
De acuerdo con José Guerra, miembro del OVF, “en marzo 2025 versus febrero 2025, el tipo de cambio oficial se devaluó 8,2%, mientras que la tasa del paralelo se devaluó 35% y anualizado, es decir, de marzo 2025 a marzo 2024, el tipo de cambio oficial aumentó 92% y el paralelo aumento 154%”.
Decisiones de Estados Unidos
Todas estas proyecciones se dan en un contexto de endurecimiento de las sanciones económicas contra Venezuela por parte de Estados Unidos. En ese sentido, Pedro Palma manifestó que las expectativas económicas para 2025 “no son nada alentadoras”, producto de la “radicalización” de las políticas de Donald Trump hacia el país, que lejos de generar un cambio político, afecta directamente a losvenezolanos.
“Lo que va a traer como consecuencia es la reducción en los volúmenes de producción y exportación de petrolero en el país. El gobierno va a tener que recurrir nuevamente al mercado negro, colocando el petróleo en descuento para poder exportarlo y eso se va a traducir en escases de divisas, encarecimiento del dólar, depreciación aguda de bolívares, repunte de la dolarización, recesión económica, mayor desempleo y mayor empobrecimiento de los ciudadanos”, afirmó el economista.
En vista de ello, recomendó al Ejecutivo nacional no regresar al control de precios, unificar el tipo de cambio y mantener la libertad de importación al sector privado, con el objetivo de evitar un escenario de desabastecimiento como ocurrió en años pasados.
Zambrano Sequín resaltó que el cambio de la administración en la presidencia de Estados Unidos, también ha tenido un “gran impacto” en la economía venezolana, al punto que deterioró las proyecciones y expectativas económicas.
Lea también: Chevron espera que la OFAC le conceda la Licencia Nº 41C para extender operación en Venezuela más allá del 27 de mayo
“La tasa del dólar oficial y paralelo tuvieron una depreciación importante, debido a la actividad de las petroleras que aliviaron la presión de divisas en el mercado. La estabilidad en el tipo de cambio, también se debió al incremento de la producción petrolera, que redujo la demanda de divisas”, sostuvo.
Agregó que ahora Venezuela transitará “una reducción importante de divisas con la que el BCV pueda intervenir el mercado, producto de que no va a contar con el flujo de divisas que las petroleras ponían en el mercado” y eso hace que sea “muy difícil que el mercado cambiario mejore, al no tener las petroleras operando en el país”.
Ambos economistas coincidieron en que, apesar de que la administración de Maduro tomó una serie de medidas para desdolarizar la economía venezolana y mantener el tipo de cambio estable, no fueron suficientes para controlarlo por más tiempo.
Crisis cambiaria con una brecha de 43%
El presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, Leonardo Vera, puntualizó que Venezuela vive una “crisis cambiaria”, producto de las políticas económicas implementada por el gobierno Maduro.
“Desde septiembre del año 2023 hasta septiembre de 2024, se logró mantener el tipo de cambio oficial, aunque desde julio de 2024 la brecha cambiaria empezó a expandirse. Es decir, ya tenemos seis meses de inestabilidad cambiaria, llegando a una brecha de 43%”, dijo Vera.
En su opinión, las causas de este colapso son que Venezuela no tiene suficientes reservas internacionales líquidas y la inflación sigue siendo elevada.
“Al anclar el tipo de cambio debes apuntar a un nivel alto y buscar como alimentar las reservas. El único anclaje que queda es el anclaje salarial y de pensional, con una miniaturización de la cartera de créditos. La insuficiencia de divisas en un mercado oficial con una microestructura muy mal diseñada, trasladó las demandas no satisfecha al paralelo”, detalló.
“Tenemos una crisis de reservas internacionales líquidas. Venezuela en 2008 llegó a tener 45.000 reservas internacionales anuales y pasó a tener 5.000 anuales para este 2025”, indicó Vera.
En relación con la tonelada de oro que Nicolás Maduro otorgó la semana pasada al BCV, el economista resaltó que equivale a unos 100.000 millones de dólares, por lo que “no es suficiente para paliar la crisis cambiaria”.
Precisó que desde 2013, el país no tiene un inventario de reservas internacionales adecuado para enfrentar choques o contingencias que afecten las cuentas externas.
“Lo que podemos hacer es apoyarnos en la dolarización parcial, promover la circulación del dólar como medio de pago, quitar el IGTF mientras se diseña una nueva estrategia contra la inflación que sea más efectiva y que permita remonetizar la economía”, planteó Vera.
Asimismo, considera que tarde o temprano el Estado va a restablecer los vínculos con los organismos multilaterales, principalmente con el Fondo Monetario Internacional (FMI), “dónde Venezuela tiene 5.000 millones de dólares”.
A juicio de Vera, Venezuela debe “comenzar a gestionar la negociación con los acreedores externos, elaborar un programa de estabilización exitoso, acompañado de una reforma monetaria creíble, diseñar un marco legal que sea atractivo para las inversiones extranjeros y que se restituya el Estado de Derecho, y recuperar la independencia de poderes dentro del sistema de justicia, que ofrezca garantía a los inversionistas”.









