La administración de Nicolás Maduro se está preparando para el peor de los escenarios como consecuencia de la revocatoria de las licencias petroleras y el cese de operaciones de las empresas extranjeras -Chevron, Eni y Repsol- socias de Petróleos de Venezuela, señala el semanario Exclusivas Económicas.
Para ello, de acuerdo con la publicación, ha renovado a la directiva del Banco Central de Venezuela y se ha conformado un equipo leal al mando de la vicepresidenta y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez. Hay un know how que se ha desarrollado para enfrentar los inconvenientes de colocar el crudo en el mercado internacional.
Además, durante la época en que Tareck El Aissami fue ministro, la administración comenzó a familiarizarse con un esquema de pagos a través de criptoactivos y a moverse dentro de un ecosistema donde -si bien se generaron irregularidades- le valieron la experiencia que ahora utilizan a su favor. Una ventaja adicional, según ellos, es que el mundo de las criptomonedas hoy en día posee unos mecanismos que permiten realizar transacciones con mayor seguridad, apunta el semanario.
Una fuente consultada por Exclusivas Económicas aseguró que el equipo económico está claro en que venderán petróleo a países como China a una tasa de descuento muy alta, pero en esta oportunidad no habrá buque petrolero que salga de puerto venezolano sin que el crudo haya sido pagado.
La primera muestra de esto se vio con la empresa Chevron que debió hacer retornar dos de sus cargueros por órdenes de Pdvsa, al no haber pagado antes. La excusa de que los sistemas financieros internacionales están complicando las operaciones de pago, no fue aceptada por la administración de Maduro, sostiene el semanario.
Este contexto complicado por la política exterior de Estados Unidos de máxima presión, en el que se calcula que la producción petrolera caerá en 200.000 barriles por día, también ha generado una reorganización dentro de lo que podría llamarse gabinete económico, con la renovación de las autoridades del Banco Central de Venezuela en momentos en que la brecha cambiaria se ha distanciado y los precios de los bienes están de nuevo acelerándose.
La gran preocupación es que la estrategia de quemar dólares para mantener el tipo de cambio estable no está funcionando y al haber menos divisas disponibles la situación podría agravarse aún más, sostiene la publicación.
El cambio de las autoridades del BCV
Dentro de todo este contexto Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez decidieron cambiar a las autoridades del BCV y acabar con el ambiente tóxico que se respiraba en el ente emisor ante las malas relaciones y los tratos de la exdirectora Sohail Hernández y la falta de carácter del anterior presidente Calixto Ortega.
De hecho, la designación de Laura Carolina Guerra, según dos fuentes consultadas, ha logrado sacar de sus oficinas nuevamente a los directores del ente emisor y sentarlos en el directorio a discutir, lo que no se hacía desde hace mucho tiempo.
Esta ingeniera de petróleo, expresidenta de Fogade, quien inició su carrera en Pdvsa y es tía del hijo de Nicolás Maduro, no sólo cuenta con la confianza de su cuñado, sino también de la vicepresidenta Rodríguez.
Otra fuente consultada, que prefirió mantenerse bajo perfil, señaló que incluso Guerra ha estado consultando la opinión de algunos economistas privados desde que asumió el cargo.
Este directorio cuenta además con la presencia de Anabel Pereira, ministra de Finanzas y Comercio Exterior como representante del Ejecutivo. La designación de Luis Alberto Pérez González, quien viene del Ministerio de Ecominería, no es casual pues para nadie es un secreto que las transacciones con oro en estos momentos son de vital importancia para el gobierno, indica Exclusivas Económicas.
Por su parte, el general Carlos Cestari, quien viene de desempeñarse en el Seniat, no sólo justifica su presencia por conocer el sistema tributario, sino también por ser la cuota de Diosdado Cabello en el directorio.
Asimismo, Christiam Hernández, quien viene de ser viceministro de Hacienda y Presupuesto Público de Pdvsa, es parte del equipo de confianza de Delcy Rodríguez. Por su parte, Christian Martell viene de Bancoex, donde en los últimos tiempos se ha ido conformando un equipo que ha trabajado en conjunto con el ministerio de Finanzas.
Otros dos funcionarios cobran importancia en estos momentos: en primera instancia Román Maniglia, presidente de Pequiven y del Banco de Venezuela, la entidad financiera más grande del país con un rol importante en lo que a transacciones se refiere y, en segundo lugar, un funcionario de bajo perfil llamado Sergio Lotartaro, quien se desempeña como presidente del Banco de los Trabajadores Digital. Este último se ha convertido en una pieza importante por conocer el mundo cripto y las transacciones digitales.
Con un dramático descenso en los ingresos petroleros y sin acceso a crédito, el gobierno sabe -de acuerdo con el semanario- que la economía entrará en un período difícil que traerá inflación y devaluación. Sin embargo, el objetivo es mostrar fortaleza ante el gobierno de Donald Trump.
En este ajedrez el apoyo de China es importante, pero no suficiente. En el fondo, la táctica es mostrarse calmados y enfocados, pero esperando con urgencia que algo cambie dentro de la administración Trump y abandonen la política de máxima presión, algo que en el corto plazo no se vislumbra, puntualiza Exclusivas Económicas.









