La data certificada de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés) indica que ya para marzo de 2025 se suspendió todo envío de diluyentes hacia Venezuela para el mejoramiento de crudos pesados y extrapesados de la faja del Orinoco, señala el semanario Exclusivas Económicas.
En enero, Estados Unidos exportó en promedio 35.000 barriles diarios, de los cuales 43% (15.000 barriles) se correspondió a diluyentes; mientras que en febrero los despachos cayeron 26% para reducirse a 26.000 barriles, aunque hubo una ligera alza a 16.000 barriles en los componentes requeridos para el tratamiento del petróleo de la faja del Orinoco, agrega la publicación.
La importación de diluyentes desde Estados Unidos por parte de Venezuela se reactivó a principios de 2023, gracias a la Licencia General No 41 que otorgó la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro a la empresa Chevron, como parte de una política de flexibilización de sanciones que el gobierno de Joe Biden adoptó con respecto a la administración de Nicolás Maduro.
Durante el primer trimestre de ese año, la importación de estos combustibles estuvo en 10.000 barriles. Un año más tarde en los primeros meses de 2024– superaron los 65.000 barriles por día, pero ya para 2025 se redujeron 84% por el anuncio del gobierno de Donald Trump de no extender la Licencia General No 41 y establecer un plazo a Chevron para cesar operaciones en las cuatro empresas mixtas en las que tienen participación minoritaria con Petróleos de Venezuela (Pdvsa), puntualiza Exclusivas Económicas.









