Las flatulencias de las vacas son responsables del 30% del calentamiento global. En promedio un sola res puede producir 90 kilos de metano al año – un gas de efecto invernadero 28 veces más potente que el CO2-. Por ese motivo el multimillonario Jeff Bezos, dueño de Amazon el gigante del comercio electrónico, invirtió 9,4 millones de dólares a través de su fundación Bezos Earth Fund que lucha contra el cambio climático.
El Instituto Pirbright del Reino Unido, un laboratorio de virología centrado en el ganado, está llevando adelante un estudio de tres años para desarrollar la vacua. El proyecto también involucra involucra al Royal Veterinary College del Reino Unido y a AgResearch, un laboratorio de innovación agrícola en Nueva Zelandia.
“En el mejor de los casos, será una vacuna de dosis única que un animal recibiría relativamente temprano en la vida y que seguirá teniendo un efecto, y cuyo objetivo es una reducción del 30% en las emisiones de metano”, explica John Hammond, director de Investigación del Instituto Pirbright.
Según Hammond, los científicos llevan más de una década trabajando en la idea de una “vacuna contra los pedos de vaca” aunque sin resultados tangibles hasta el momento. “Se han hecho inversiones importantes en distintos países para desarrollar esta vacuna inusual, ya que no es necesariamente en beneficio del animal, sino en contra de las emisiones que el animal produce”, afirma. “No existe ningún producto, pero sí literatura científica que sugiere que esto puede funcionar”.
Algunas granjas que alimentan vacas en corrales ya utilizan aditivos alimentarios que ayudan a reducir la producción de metano en el estómago de la vaca, pero tienen desventajas, como una eficacia relativa y la necesidad de suministro constante, lo que es difícil si los animales se mueven libremente.
Con información de CNN Español









