Jesús Palacios Chacín, economista senior de la firma Ecoanalítica y docente universitario, consideró que a final de este año Venezuela podría registrar una inflación en dólares cercana a 25%. También afirmó que el efecto de la revocación de las licencias petroleras con Chevron comenzará a sentirse en el segundo semestre de 2025 y no el año entrante como se había estimado en un principio cuando se conoció la decisión de Estados Unidos.
“El año pasado la inflación en dólares cerró por el orden de 12%, es lo que estimamos en la firma, y este año estamos pensando que con este escenario pudiera subir cerca de 20% o 25% y eso es algo que golpea directamente a los hogares y que limita directamente el poder de compra”, señaló en una entrevista concedida a Venevisión.
El también profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA) y de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) explicó que la dinámica local de oferta y demanda establecerá los rubros con mayor aumento de precios en dólares, aunque detalló que los sectores de alimentos, salud y cuidado personal son los que han tenido mayor demanda en los últimos años y serán los más susceptibles de registrar incremento.
“Que la inflación en dólares en Venezuela haya sido cuatro o cinco veces más alta el año pasado que la inflación en Estados Unidos o en otro mercado que también maneje dólares americanos, justamente te muestra que la pérdida del poder de compra del consumidor local es atípicamente fuerte”.
Inflación anualizada en dólares
El economista y docente universitario advierte que con la primera estimación sobre el impacto del cese de operaciones de Chevron se calculaba un tímido crecimiento de la economía de 2% pero con la aceleración del wind down cambió a una contracción de 2%.
“Eso tiene incidencia en el consumo, sobre todo si lo relacionas también con un repunte de la inflación que impacta en el poder de compra del venezolano y eso creo que tiene que ser uno de los principales puntos de atención ahora en las políticas públicas. Justamente cómo generar un marco que a pesar de esta situación no impacte tanto en el poder de compra del venezolano, que ya tiene una brecha importante entre lo que es el ingreso promedio y el costo de la canasta básica”, apuntó.









