“Hay líderes que se olvidan. Y otros que se quedan contigo para siempre. No es por sus títulos. Ni por lo que dicen. Ni por su coeficiente intelectual, experiencia o habilidades técnicas. Es por cómo te hacen sentir. Y por lo que provocan a su alrededor”, advierte Ángeles Carsi Lluch, experta en el manejo de cuentas en LinkedIn.
Es más, en su publicación en esa plataforma, detalla ocho cualidades que convierten a un líder en inolvidable. Para empezar, son humildes. Es decir, reconocen sus errores y aceptan feedback sin ponerse a la defensiva; al tiempo que buscan aprendizaje y crecimiento.
También está atentos –“no solo oyen, leen el lenguaje corporal, el tono, lo que no se dice”-; son accesibles –“la gente se siente segura para hablar con ellos, no juzgan, acompañan” y se adaptan rápido, pues son capaces de cambiar de rumbo si hace falta, sin perder el foco.
Además de lo anterior, los líderes inolvidables mantienen la calma. “Cuando las cosas se ponen difíciles, su presencia constante ayuda y todo el equipo”, indica Carsi Lluch.
Otros de sus atributos son que escuchan de verdad, lo que significa que no interrumpen, no piensan en lo que van a decir y escuchan para entender; respetan siempre, incluso en conflicto y eligen palabras que suman, no que hieren; y son conscientes de sí mismos. En otras palabras, “saben cómo sus emociones afectan al equipo. No reaccionan, responden”.
Sin duda alguna, se trata de cualidades muy valiosas. Pero también es importante que las empresas sean capaces de identificar a futuros líderes. No existe un manual para ello; sin embargo, hay características que muestran ciertos empleados que los identifican como líderes o como posibles candidatos a ser formados o capacitados para dirigir equipos de trabajo e incluso llevan las riendas de la organización.
Y cuáles son esas características que deben poseer los líderes:
-Debe haber consistencia entre lo que predica y lo que hace.
-Tiene la suficiente confianza para llevar adelante las nuevas ideas y propuestas. Además, debe construir confianza y colaboración.
-Debe poseer la capacidad de prever qué va a suceder y hacer planes a futuro, a fin de que la empresa siempre esté avanzando.
-Impulsa el pensamiento en una variedad de direcciones que llevan a las nuevas innovaciones.
-Escoge al personal idóneo para crear equipos que funcionen en varias direcciones. Promueve oportunidades de desarrollo para todo su equipo.
-Tiene la habilidad de organizar el trabajo, distribuir las tareas y delegar autoridad.
-Es capaz de comunicar las ideas de cambio a todos los miembros de la organización.
-Vigila el cumplimiento de las políticas y protocolos dentro de la organización y propone nuevas prácticas para el beneficio de la empresa, logra su aceptación y aplicación.
-Es perceptivo, intuitivo y ve oportunidades que otros no ven, además de proponer soluciones originales y factibles.
Además, es importante que el líder trabaje y desarrolle su inteligencia emocional, que no es otra cosa que reconozca y gestione emociones, comportamientos; que perciba y observe claves de la conducta en grupo. Esto es esencial para el liderazgo.
Al final del camino, el líder siempre logra ganarse el respeto, la confianza y la admiración del personal que dirige. Es reconocido porque busca lograr los objetivos con la mayor emoción y perseverancia; y donde los demás encuentran obstáculos, él encuentra oportunidades.









