El Metro de Caracas ha sido objeto de mejoras desde mediados de 2024; sobre todo, en la línea 1 que va del oeste al este de la ciudad entre las estaciones de Propatria y Palo Verde, incluso con el aire acondicionado funcionando en los vagones, señala el semanario Exclusivas Económica.
Sin embargo, asegura que no ocurre lo mismo con las líneas 2 y 3 que van hacia Caricuao y La Rinconada, respectivamente; y en las cuales el tiempo de espera de un tren a otro puede llegar a ser de 25 a 30 minutos.
Según el semanario, se ha hecho un esfuerzo por garantizar el mantenimiento de los trenes, atender la limpieza de las estaciones y reparar las escaleras mecánicas al menos en una de las entradas de cada estación. Pero desde la propia compañía que está a cargo del subterráneo se asume que la restricción de buhoneros o vendedores ambulantes es imposible y lo que existe es una normalización principalmente para la venta de golosinas, galletas o bolígrafos.
Entre de los comerciantes informales, la situación monetaria llevó a la aparición de “los cambistas del Metro”, que ofrecen recibir sólo dólares a cambio de bolívares. A finales de marzo la tasa que manejaban estaba en 75 bolívares por cada dólar. Pero la transacción no opera a la inversa, es decir, de bolívares a dólar.
Estos cambistas surgieron fundamentalmente -de acuerdo con Exclusivas Económicas- para resolver los problemas de efectivo en bolívares de los usuarios, que necesitan la moneda local para adquirir la tarjeta SUVE (Sistema Único de Viaje Electrónico), que tiene un costo de 30 bolívares, la recarga de viajes a razón de 10 bolívares cada trayecto o pagar el boleto en el transporte superficial.
Los operadores de las taquillas del metro ofrecen la alternativa de pagar con el sistema de biopago y también con dólares, pero de baja denominación: preferiblemente billetes de 1 dólar o a lo sumo 5 dólares.
Además, todos los productos que se venden en los vagones del Metro también se rigen por la tasa de “los cambistas”.









