Nicolás Maduro anunció el lunes que se dispone a decretar una “emergencia económica” que le otorgaría poderes especiales para enfrentar, según dijo, los efectos de las nuevas sanciones estadounidenses impuestas a Venezuela.
El decreto también apuntaría a “blindar” el país de la crisis que se avecina en el mundo a consecuencia de la imposición de “aranceles recíprocos” por parte del gobierno de Donald Trump, que parte de una base de 10% y que en el caso concreto de Venezuela sería de 15%, el segundo más alto para un país de América Latina.
“Mañana (martes) firmaré el decreto constitucional de emergencia económica para proteger y defender la economía de toda Venezuela”, declaró Maduro en su programa semanal de televisión.
Maduro sostuvo que con la declaratoria de emergencia económica, busca asumir “funciones especiales, constitucionales, extraordinarias para avanzar en la defensa de la economía venezolana, en su impulso” tener instrumentos “para salir airosos frente a todas las circunstancias previsibles”, incluida la incertidumbre económica mundial.
Sí bien no dio detalles del contenido del decreto, dijo que este martes explicará “paso a paso” a los venezolanos las medidas que tomará su administración.La vicepresidenta Ejecutiva y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, fue quien presentó la propuesta a Maduro.
“El gobierno de Estados Unidos está metiendo un hachazo y está destruyendo las reglas económicas del mundo, está destruyendo completamente el derecho internacional comercial y económico; está destruyendo la Organización Mundial de Comercio, y los pueblos del sur tenemos que prepararnos y producir, trabajar, observar y reconfigurar nuestras relaciones nacionales, internacionales, nuestro comercio”, declaró Maduro, según informa AP.
El gobernante hizo este anuncio casi dos semanas después que Trump anunciara nuevas sanciones a las exportaciones de petróleo venezolano, entre las que destaca la imposición de aranceles de 25% sobre todas las importaciones de cualquier país que adquiera petróleo o gas a Venezuela.
En marzo, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos formalizó el fin de la licencia que permitía al gigante energético Chevron Corp. operar en Venezuela.
La petrolera estadounidense tiene hasta el 27 de mayo para cerrar sus operaciones en el país, al igual que otras transnacionales como Repsol, Reliance y Mariel & Prom, cuyas licencias específicas otorgadas durante el gobierno de Biden fueron revocadas.
La suspensión de la licencia de Chevron tuvo un impacto directo en la oferta de divisas. El resultado más inmediato fue una depreciación acelerada del bolívar y el alza del tipo de cambio oficial y el mercado paralelo.
El Observatorio Venezolano de Finanzas calculó que que la inflación acumulada en el primer trimestre del año se ubicó en 37,7%, mientras que la variación interanual alcanzó el 136%. Marzo cerró en 13,1%, un leve repunte con la tasa de febrero que fue de 12,8%









