¿Se acabó la luna de miel entre Donald Trump y Elon Musk? Todo apunta a qué sí. El intercambio de insultos que han protagonizado ambos en las últimas semanas ha escalado a otro nivel.
El magnate de origen sudafricano publicó un candente mensaje en su red social X. «Es hora de lanzar la gran bomba: Donald Trump está en los archivos de Epstein. Esa es la verdadera razón por la que no se han hecho públicos. Que tengas un buen día, DJT».
Antes Trump había lanzado el primer golpe. En sus redes sociales propuso poner fin a los contratos y subsidios gubernamentales de Musk, intensificándose así la guerra de palabras entre el hombre más rico del mundo y el presidente que ayudó a elegir.
“La manera más fácil de ahorrar miles de millones de dólares en nuestro presupuesto es cancelar subsidios y contratos de Elon ¡Siempre me sorprendió que Biden no lo hiciera!”, indicó el mandatario.
«Big Beautiful Bill»
Musk, exdirector del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) y CEO de Tesla y SpaceX, tenía días lanzando duras críticas contra la nueva ley fiscal promovida por Trump, conocida como el «Big Beautiful Bill».
También a través de su cuenta en X, Musk calificó la propuesta como una «aberración repugnante» y advirtió que podría llevar a Estados Unidos a la bancarrota. En una entrevista con CBS, denunció que el proyecto implica un gasto público masivo que aumentaría el déficit presupuestario.
«Los pagos de intereses ya consumen el 25% de todos los ingresos del gobierno. Si el gasto deficitario masivo continúa, sólo habrá dinero para pagar intereses y nada más. Ni seguridad social, ni seguro médico, ni defensa… nada», escribió en X.
La legislación, respaldada por los republicanos, contempla recortes fiscales significativos que, según la Oficina Presupuestaria del Congreso, podrían dejar sin cobertura sanitaria a 10,9 millones de personas para 2034. Pero también podría tener repercusiones significativas para Tesla y otras empresas de Musk.
«Ingrato»
El 7 de mayo, Trump expresó su «decepción» con Musk, acusándolo de ingrato. Sugirió que el rechazo a la legislación de quien fuera uno de sus más estrechos colaboradores se debía a la eliminación de los créditos fiscales, lo que implicaría un impacto de aproximadamente 1.200 millones de dólares en las ganancias anuales de Tesla.
La legislación -según Trump, Musk conocía los detalles del proyecto de ley- ataca una de las principales fuentes de riqueza del multimillonario: Tesla y Space X. Según reporta Bloomberg, los ingresos totales desde el año 2000 por contratos y subsidios federales son de 22.500 millones de dólares.
Así que el aliado ‘incondicional’ de Trump ha dado un giro de 180 grados. De crear e inyectar más de 119 millones de dólares en un comité de acción política, «America PAC», para elegir a Trump, se ha convertido en un acérrimo enemigo, al relacionarlo, ni más ni menos, con Jeffrey Epstein, el multimillonario acusado de pedofilia y tráfico de menores.









