El consumidor venezolano ha visto en los últimos dos años cómo se ha intensificado en los anaqueles de los supermercados la presencia de una serie de marcas de harina precocida de maíz cuyos precios varían desde un mínimo de 80 céntimos de dólar el kilo hasta 1,10 dólares el kilo, señala el semanario Exclusivas Económicas.
La presentación predominante es la de un kilo, pero hay marcas como PAN de Empresas Polar, que es líder del mercado, que tiene la presentación de dos kilos y se está a la espera de si introduce la de medio kilo como existe en el mercado colombiano, agrega la publicación.
“El hecho de que ya existan más de 50 marcas de harina de maíz precocida revela que hay gente que piensa que producir alimentos en Venezuela es rentable y Empresas Polar que tenía la hegemonía con más de 60% del mercado ahora tiene un poco más de 30%”, dijo Ramón Elías Bolotin, directivo de Fedeagro.
“Toda competencia siempre es sana. Hoy se cuenta con opciones de calidad y el consumidor puede escoger de acuerdo con su presupuesto cuál harina prefiere”, acota.
En el caso del maíz blanco, casi toda la producción se dirige al sector industrial para la elaboración de harina precocida de maíz y una pequeña porción para alimentos balanceados para animales.
Las cifras que se tienen de manera extraoficial indican que un hogar venezolano -conformado entre cuatro y seis personas- consume cerca de 8 kilos de harina de maíz al mes, lo que implica casi 100 kilos al año y unos 19 kilos por habitante anualmente.









