Presionada por la administración de Donald Trump, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP+) decidió este lunes aumentar gradualmente la producción de crudo. Tras una reunión virtual, reafirmaron la medida acordada el 5 de diciembre de 2024 de proceder con un retorno gradual y flexible de los ajustes voluntarios de 2,2 millones de barriles diarios a partir del 1 de abril de 2025.
En la decisión participaron los ocho países de la OPEP+ que previamente habían anunciado ajustes voluntarios adicionales en abril y noviembre 2023: Arabia Saudita, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajstán, Argelia y Omán.
“Además, los ocho países reiteraron su compromiso colectivo de cumplir plenamente con los ajustes voluntarios adicionales de la producción acordados en la 53.ª reunión del Comité Mixto de Gestión de la Producción (JMMC) el 3 de abril de 2024”, explicó la OPEP+ en un comunicado publicado este marte en su sitio web oficial.
También confirmaron su intención de compensar plenamente cualquier exceso de volumen producido desde enero de 2024, de conformidad con los planes de compensación presentados a la Secretaría de la OPEP, garantizando que todas las compensaciones se completen para junio de 2026.
“Los países con exceso de volumen producido también acordaron adelantar sus planes de compensación, de modo que una mayor parte de los volúmenes sobreproducidos se compensen en los primeros meses del período de compensación, y presentarán sus cronogramas de compensación actualizados a la Secretaría de la OPEP antes del 17 de marzo de 2025, que se publicarán en el sitio web de la Secretaría”, indicó la organización.
La presión de Trump
Una de las primeras decisiones del presidente estadounidense tras asumir el poder el pasado 20 de enero fue solicitar a la OPEP que aumentara su producción de petróleo para bajar los precios del mercado. Durante una videoconferencia ofrecida el foro económico de Davos, se comprometió a presionar al resto de los productores globales y a aumentar su producción interna de crudo y gas para abaratar los precios.
Trump responsabilizó a la OPEP de la ola inflacionaria de los últimos años así como de los altos tipos de interés. Su estrategia económica es clara: políticas arancelarias agresivas y un renovado impulso por la autosuficiencia energética para inducir concesiones de sus socios comerciales y fortalecer la producción interna de hidrocarburos para mantener costos energéticos bajos.









