La producción industrial privada creció 8,2% en el primer trimestre de 2025 en comparación con el mismo período de 2024. Sin embargo, la brecha cambiaria impactó de manera negativa en la actividad económica en los primeros tres meses de este año.
«El 38% de los industriales respondieron que, durante este trimestre de 2025, las ventas disminuyeron un poco en comparación con el mismo trimestre de 2024. Sin embargo, el 58% estimó que su volumen de ventas en unidades para el próximo trimestre aumentará en comparación al evaluado», dijo el presidente de Conindustria, Luigi Pisella.
Estos datos, corresponden a la Encuesta de Coyuntura Industrial del primer trimestre de 2025, que «refleja las desigualdades en los industriales, porque no todos los sectores crecieron de la misma forma ni tampoco todos tienen la misma persecución».
En ese sentido, el sistema de información estadística de Conindustria arrojó que el 77% de las industrias nacionales privadas se vieron afectadas entre enero y marzo de 2025, por los excesivos tributos fiscales y parafiscales, seguido de seguido por el diferencial cambiario (70%) y la falta de financiamiento (60%).
Otros factores que impactaron negativamente a los industriales fueron la competencia de productos importados (49%), el entorno macroeconómico (43%) y la escasez de combustible (41%).
«La encuesta también demuestran que la producción industrial durante los tres primeros meses del año 2025 fue desigual mes a mes: En enero, se ubicó en 13,8%, en enero; en febrero fue de 1,1% y 10,8% en marzo. Pero, el 44% de las empresas manufactureras privadas estiman que su producción aumentará de cara al próximo trimestre del año», indicó Pisella.
Aumento de producción y sustitución de productos importados
Uno de los datos que resalta de la Encuesta Coyuntura Industrial es que el comportamiento positivo en la producción de la manufactura nacional privada se debe principalmente a la correlación de tres factores: la corrección del tipo de cambio, la eliminación de la exoneración de impuestos a productos terminados importados -promulgada por el Estado venezolano el pasado 1° de abril- y la sustitución de importaciones por producción nacional.
«Le mordimos una tajada a los productos importados, no fue por aumento de consumo, porque el consumo se vio perjudicado, pero sí evidentemente es un nicho que aprovechamos con producción nacional. También ingresaron menos productos de los que estaban estimados a nivel importado y esa es tendencia a seguir», sostuvo Pisella durante una rueda de prensa.
Enfatizó que la sustitución de productos importados por productos nacionales «es un factor estratégico que impulsa el crecimiento industrial… Es fundamental que esta tendencia continúe y se acompañe con más innovación, inversión y la capacitación del sector”.
En segundo lugar, la eliminación de la exoneración de impuestos a los productos terminados importados ha tenido un impacto positivo, agrega Pisella. “Al gravar estos productos, se fomenta la sustitución de importaciones por producción nacional, creando un entorno más equitativo para las industrias locales».
En su opinión, esto incentiva a las empresas venezolanas a fortalecer su capacidad productiva para atender la demanda interna. «Estoy convencido que el próximo decreto de exoneración va a salir bien”.
“Insistimos: no tenemos problemas con los productos que se importe, lo que no estamos de acuerdo es que no se les cobre aranceles. Deben pagar su IVA, porque incluso cuando no se paga ese impuesto se pueden generar informalidad, porque el IVA te obliga a declarar lo que estás trayendo, lo que estás colocando en el mercado. Ahora, falta determinar el porcentaje que deben existir entre los productos importados y productos producidos».
Asimismo, explicó que corrección del tipo de cambio ha sido un elemento clave para incentivar la producción nacional. «Cuando el tipo de cambio se ajusta de manera adecuada, se fortalece la competitividad de los productos fabricados en nuestro país, ya que se reducen las ventajas de importar bienes más baratos que podrían desplazar a los productos nacionales. Esto, a su vez, motiva a las empresas a incrementar su producción local y a buscar mayor eficiencia en sus procesos”.
Industria de alimentos decreció -2,7%
Otro factor que arrojó la Encuesta de Coyuntura Industrial es que en el primer trimestre de 2025 la industria de alimentos decreció -2,7%, cuando en los últimos años había sido uno de los sectores con mayor crecimiento.
«Esto se debe principalmente por el ingreso irregular de un lote de aceites y grasas, razón por lo que se dejó de vender un 22,4% de producción nacional. Pero ya las autoridades están atendiendo este problema en conjunto con los industriales», agregó Pisella.
Igualmente, las actividades con desempeño negativo entre enero y marzo de 2025, destacan: maquinaria, equipo eléctrico y óptica (-28,0%), madera y papel (-9,4%), plástico y caucho (-3,3%).
«El aumento de la producción continúa siendo desigual en los diversos sectores que componen la manufactura», enfatizó el presidente de Conindustria, al señalar que los sectores con mayor crecimiento fueron: autopartes (51,8%), farmacéutico (28,7%), otras industrias (42,9%), bebidas (15,8%), químico (10,8%), textil y calzado (4,5%), no metálicos (2,7%), fundición de metal y productos de metal (2,5%).
Con respecto al crecimiento de las empresas, los porcentajes también resultaron desiguales en el primer trimestre del año. Mientras las grandes y pequeñas presentaron tasas de crecimiento del 13,4% y 3,3% respectivamente. Las empresas medianas enfrentaron una disminución del 10,3%.
Capacidad utilizada registró una ligera disminución
En relación con la capacidad industrial privada utilizada en Venezuela, entre enero y marzo de 2025 se ubicó en 45,8%, «teniendo un comportamiento similar a la registrada en el trimestre anterior cuando se ubicó en 47,8%. Hubo una ligera disminución, pero es normal, porque estamos el primer trimestre de cada año siempre es estacional», aseveró Pisella.
La encuesta también mostró la capacidad utilizada por tamaño de empresas: la grandes emplean el 47,2%, las medianas el 36,4% y las pequeñas sólo el 25,8%.
«En el primer trimestre de 2025, se observó que el 52% de los industriales realizó una mayor inversión específicamente en equipos y sistemas», acotó Pisella.
Expectativas para el resto de 2025 se mantienen positivas
La Encuesta Coyuntura Industrial mostró que los industriales venezolanos estiman que en 2025 crecerán aproximadamente 9,3%, impulsado por las empresas grandes (10,1%), mientras que las medianas y pequeñas industrias aumentarán 1,3% y el 4,2% respectivamente.
La evaluación sectorial demuestra que las actividades más favorecidas en 2025 serán farmacéutico (22,9%), bebidas (22,1%), no metálico (7,9%), otras industrias (9,5%) y autopartes (13,5%).
Necesidad de reformas tributarias
Al ser consultado sobre las recientes declaraciones de la vicepresidente ejecutiva de la República, Delcy Rodríguez, quien dijo el domingo que van a tomar acciones si los comerciantes no bajan el precio del pollo, carne y huevo, Pisella reiteró que «nosotros lo que queremos es que la Ley de Precio Justo se elimine y que sea creada una Ley de Protección al Consumidor».
«Consideramos que en la medida que se garanticen las divisas, va a ver una mayor producción nacional y para que bajen los precios creemos que hay que incrementar la oferta de productos», agregó.
Pisella también hizo énfasis en que «es imprescindible contar con un sistema tributario que reconozca los créditos fiscales por retenciones de IVA no compensadas, facilitando así la liquidez de las empresas».
Para ello, ratificó la propuesta de Conindustria de modificar el plazo de declaración del IVA de quincenal a mensual, «con el fin de simplificar la operatividad empresarial y mejorar el flujo de caja»; así como «reducir la retención del IVA del 75% al 50%, para que las empresas dispongan de más recursos para pagar salarios, insumos y mantener su operatividad”.









