Con más de 25.000 empleos activos y 2.500 puntos de venta en operación, el sector de franquicias en Venezuela recibe a Raúl Angulo como nuevo presidente de Profranquicias. Su gestión buscará “el crecimiento y la expansión de la membresía de la cámara, consolidando este modelo como un motor económico”. La transición también tendrá como objetivo consolidar el trabajo dejado por la directiva saliente, encabezada por Ricardo Alberto Antequera.
El nuevo presidente de Profranquicias plantea como propósito principal potenciar el sector de las franquicias en Venezuela y atraer a un mayor número de empresas al gremio. “Queremos impulsar la intergremialidad, porque creemos que desde los gremios empresariales hay muchas oportunidades que construir, hay mucho por hacer”.
“Queremos una gestión de creación de valor, de un ecosistema económico positivo, de negocios, de crecimiento de las marcas que hacen vida hoy en día y luego de las que todavía no están con nosotros”, dijo en la juramentación de la nueva directiva de Profranquicias, que se llevó a cabo en la quinta Esmeralda, Caracas.
Angúlo señaló que un censo reciente identificó a numerosas empresas franquiciantes que operan fuera de Profranquicias: “El desafío es hacer de la cámara un espacio atractivo para estas compañías, con el fin de establecer un ecosistema positivo de negocios que impulse su integración y crecimiento”.
Con respecto a las oportunidades, resaltó la capacidad del modelo de franquicias para permitir que pequeños emprendedores escalen sus negocios, mencionando que varias empresas venezolanas, que comenzaron como emprendimientos, “han logrado una expansión significativa a nivel nacional e internacional a través de este esquema”.
“Hay oportunidades. El modelo de franquicias permite que pequeños emprendedores puedan, por una parte, escalar su negocio por esa vía con esquemas colaborativos de asociación como lo son las franquicias, pero luego está la posibilidad de que hayan personas que con un capital limitado inviertan en franquicias”, agregó.
Asimismo, señaló que las franquicias tienen una probabilidad de éxito superior a la de un emprendimiento individual, atribuyendo esta diferencia a la «definición clara de procesos, know-how y marca» que ofrece el franquiciante.
Por otra parte, hizo referencia al regreso de marcas europeas y españolas al país, indicando que Profranquicias busca ser un punto de contacto para estas empresas y trabaja para posicionar a “Venezuela como un destino atractivo para la inversión”.

“Dejamos la casa en orden”
Ricardo Alberto Antequera, presidente saliente, finalizó su período en Profranquicias dejando un balance enfocado en la organización interna y la visibilización del sector. En ese sentido, explicó que su objetivo fue establecer una «base», un «plan de trabajo» y una nueva estrategia comunicacional.
“Dejamos la casa en orden, dejamos un recorrido por todo el país comunicando la oferta de valor de la cámara y, sobre todo, mostrando la oferta instalada de Franquicias en Venezuela para que se vea que más allá de las dificultades y las complicaciones”, sostuvo.
Antequera identificó los retos de su gestión en dos niveles. Por un lado, los factores que escapan al control de la cámara, como las complicaciones tributarias, el acceso limitado al crédito y los obstáculos en la formalización de negocios en Venezuela”.
Por otro lado, señaló que los desafíos internos incluyeron la conformación de “un equipo comprometido con las ideas de cambio y transformación, buscando incrementar la relevancia de Profranquicias para la comunidad empresarial. Lograron sumar nuevas marcas a la cámara”.
A su juicio, uno de los más importantes logros de su gestión fue la culminación del primer censo nacional de franquicias: “Los datos obtenidos revelan que el sector cuenta con más de 2.500 puntos de venta bajo el formato de franquicia y más de 25.000 empleos directos generados”.
“Estos números abarcan diversos segmentos de la economía venezolana, con un crecimiento en el comercio minorista (retail), la gastronomía y los servicios”. agregó. Reconoció además, que el tiempo y las limitaciones de recursos impidieron llegar a todas las regiones del país, mencionando específicamente Los Andes y los llanos como zonas pendientes de visitar.









