Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, aseguró que buscarán “mecanismos» para seguir operando en Venezuela, tras el anuncio de que el gobierno de Estados Unidos revocó las licencias que permitían a varias empresas extranjeras de gas y petróleo operar en el país.
Este lunes 31 de marzo, en una conferencia de prensa, indicó que está en “relación directa” con autoridades estadounidenses: “Vamos a ver si somos capaces de buscar mecanismos que puedan permitir que sigamos con nuestra actividad en este país, que nunca ha sido fácil”
Imaz señaló -de acuerdo con AFP- que casi 85% de la producción de Repsol en Venezuela es gas natural, la cual, además, “sostiene una parte del sistema eléctrico de todo el occidente venezolano”, y solamente “una pequeña” parte es petróleo.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, dijo que el gobierno estaba “analizando conjuntamente con la empresa exactamente de qué se trata esta medida”, así como utilizando “todo el espacio que tengamos de diálogo”.
Sin embargo, las consecuencias de la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se sintieron inmediatamente. Según Intererconomía, las acciones de Repsol cayeron en la bolsa. Media hora después de la apertura, la petrolera cedió 2,65%. Sin embargo, los títulos reducieron las pérdidas y cerraron con una caída de 1,24%, equivalentes a 12,3 euros por acción.









