El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, aseguró, en lo que se refiere a Venezuela, que mantienen «un diálogo directo y abierto» con las autoridades de Estados Unidos después de que la administración de Donald Trump, a través de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), revocara las licencias otorgadas a petroleras durante el gobierno de Joe Biden y da un plazo hasta el 27 de mayo para poner fin a sus operaciones.
«Mantenemos un diálogo directo y abierto con las administraciones estadounidenses y trabajamos con ellas para mantener nuestros activos y nuestra actividad en Venezuela en el futuro. Así que estamos hablando, tenemos un diálogo abierto, y en este sentido, prefiero seguir trabajando en ello, en esta relación franca y directa que tenemos con el Gobierno estadounidense», dijo.
Según señala el portal Valencia Plaza, Imaz recordó que la principal actividad en ‘upstream’ del grupo no es la producción de petróleo, sino que principalmente son productores de gas en Venezuela.
De hecho, hace un mes -cuando la empresa española fue informada por la OFAC sobre la medida- Imaz señaló a AFP que casi 85% de la producción de Repsol en Venezuela es gas natural, la cual, además, “sostiene una parte del sistema eléctrico de todo el occidente venezolano”, y solamente “una pequeña” parte es petróleo.
Repsol evalúa inversiones en EEUU
Asimismo, Repsol no asumirá nuevas inversiones ni compromisos de decisión final de inversión (FID, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos hasta tener un escenario claro sobre la política arancelaria de Trump, tal como también anunció Imaz.
En una conferencia de analistas para presentar los resultados del primer trimestre del año, afirmó que Repsol «prefiere esperar» y saber «qué sucederá exactamente».
«No digo que vaya a ser malo en absoluto. Lo que digo es que, por supuesto, preferimos tener todas las cartas en nuestras manos para jugar. Así que vamos a esperar. Veremos cómo se desarrolla esta negociación, a nivel mundial y específicamente entre Europa y Estados Unidos, en las próximas semanas y meses. Y esperamos que sea satisfactoria», indicó.
Así, Imaz advirtió de que el plan de la compañía es observar lo que ocurre en Estados Unidos «desde diversos ángulos y perspectivas, a pesar de que el mensaje de la actual administración estadounidense de la importancia de «una energía segura, asequible y responsable está totalmente alineado con los principios» de Repsol.
No obstante, reconoció que los mensajes de Trump sobre aranceles están generando «incertidumbre a nivel global», y que, a pesar de que actualmente con el grado de desarrollo y compromiso de su cartera de proyectos en el país el escenario potencial no es relevante, el embarcarse en nuevos proyectos «podría ser relevante».









