El gasto extraordinario destinado a la reconstrucción y reparación de viviendas tras los recientes terremotos prevé un incremento en la morosidad de los condominios en Caracas, mientras que en las estructuras colapsadas de La Guaira las deudas acumuladas y los pasivos laborales se mantienen vigentes, de acuerdo con la presidenta de la Cámara de Administradores y Profesionales de Condominios de Venezuela, Tibaire Altuve, y el director de Procondominios, Rafael Viso.
«El impacto de los condominios en Vargas no es lo mismo que en Caracas, ni en el resto del país. Quienes tengan que reconstruir sus viviendas se les va a hacer más difícil pagar el condominio, porque en esta reparación de sus propias viviendas tienen que invertir dinero. Posiblemente va a haber un retraso en el pago», afirmó Altuve.
Variaciones e impagos en el cobro de cuotas
A la par de los daños materiales generados por el fenómeno natural, los conflictos internos en las comunidades inciden en el incremento del incumplimiento de pago en diversas zonas.
«En nuestra cartera de clientes la morosidad siempre va a existir. En algunos condominios, incluso en zonas como Naiguatá, hay un índice de morosidad de 20% o más. Eso responde también a comunidades que están divididas o peleadas entre sí, que se tienen rabia entre la junta de condominio o el administrador», explicó Viso.
Ante esta situación, el especialista señaló que los condominios disponen de mecanismos legales para tramitar el cobro de los saldos pendientes mediante los juzgados.
«Nosotros como administradores les decimos a la junta de condominio que cumplan con el artículo 20 literal e de la Ley de Propiedad Horizontal y nos autoricen para nombrar abogados que actúen judicialmente. La vía ejecutiva del artículo 630 del Código de Procedimiento Civil permite atacar el patrimonio de cada deudor antes de la sentencia definitivamente firme», preciso Viso.
Cobro de acreencias en estructuras destruidas
En las zonas con pérdida total de infraestructuras, como ocurrió en el litoral central, las obligaciones financieras previas de los propietarios no quedan anuladas tras la caída de las edificaciones, explicó Tibaire Altuve.
«¿Debemos seguir pagando condominio aun cuando el edificio se cayó? ¿Las deudas que teníamos pendientes dejan de existir? Las acreencias y las deudas subsisten, porque los propietarios son dueños del terreno donde estaba ubicado el edificio», detalló.
Los compromisos incluyen el pago de los pasivos laborales acumulados con el personal que prestaba servicios en las residencias, sostuvo la abogada.
«Al perecer el inmueble no pueden desarrollarse las relaciones laborales, que quedan terminadas por causas de fuerza mayor, pero hay un pasivo laboral que hay que pagar», agregó.
Inspecciones y mantenimiento en el país
Las evaluaciones técnicas ejecutadas por los colegios de ingenieros, cuerpos de bomberos y Protección Civil modificaron la prioridad de mantenimiento en los edificios que no sufrieron colapsos estructurales, indicó Altuve.
«Las juntas de condominio se están dando cuenta de que aunque no tuvieron destrucción, hay que dedicarse a esas reparaciones menores o mayores que, si viniera un próximo terremoto, pueden ser la causal de destrucción», sostuvo Altuve.
La falta de presupuestos anuales obligatorios para mantenimiento exige pasar de una gestión reactiva a una planificación basada en auditorías técnicas, advirtió la especialista.
Financiamiento público
Respecto a las medidas anunciadas por el Ejecutivo nacional a través del plan Venezuela Renace, la vocera aclaró que el esquema no opera bajo la modalidad de créditos bancarios tradicionales.
«Son financiamientos que van a haber para las juntas de condominio y para los dueños de algunos inmuebles, pero específicamente centrados en Caracas y La Guaira», dijo Altuve.
La asignación de estos fondos está condicionada a las inspecciones de campo, la presentación de proyectos por parte de las comunidades organizadas y la consulta popular pautada para el 16 de septiembre, concluyó.
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