La opción del trabajo remoto en las empresas venezolanas ha experimentado una disminución durante el último año, marcando un regreso gradual a la presencialidad. Sin embargo, aún 6 de cada 10 empresas mantienen modelos híbridos. Así lo aseguró José Adelino Pinto, líder de Mercer Venezuela, quien también explicó las razones detrás de esta tendencia y las nuevas dinámicas en el ámbito laboral, presentando datos sobre su distribución por áreas y niveles jerárquicos.
El también profesor universitario y licenciado en Relaciones Industriales destacó que esta disminución se debe a la percepción de los líderes organizacionales de una pérdida en el potencial de los trabajadores en el modelo remoto. «Al estar desconectado del mundo empresarial, las personas que se quedan en la casa no están siendo tan creativas o innovadoras en ciertos aspectos”.
“Hay una necesidad de volver a la presencialidad. Más del 60% de las empresas aún manejan un esquema de trabajo híbrido. Este se aplica solo a un porcentaje específico de la plantilla, no a la totalidad de la organización”, dijo.
A su juicio, el trabajo remoto en Venezuela «muestra una tendencia de descenso en los últimos años, con un retorno progresivo a la presencialidad. Esta dinámica también se observa en la disminución de los servicios de delivery, indicando que el trabajo remoto se está acomodando a nichos y grupos poblacionales específicos”.
Sectores con mayor y menor implementación
El trabajo remoto ha tenido una mayor implementación en sectores como la tecnología, las empresas gestoras, los emprendimientos y los servicios profesionales. Estos últimos se benefician de “un ahorro de costos al no requerir un espacio físico”, indicó Pinto.
“Sectores como el consumo masivo y el retail tienen una menor cabida para el trabajo remoto. La banca también busca retornar a la presencialidad para fomentar la innovación financiera interna; mientras que las telecomunicaciones presentan un escenario intermedio”, precisó.
En cuanto a las áreas con mayor porcentaje de trabajo no presencial, Recursos Humanos, Tecnología y Finanzas lideran con poco más del 40% de sus colaboradores en esta modalidad.
A nivel jerárquico, la distribución es la siguiente: solo 24% del personal gerencial y 23% del directivo trabajan a distancia. En contraste, 14% del personal operativo lo hace, lo que evidencia una menor adopción del modelo remoto en los niveles de ejecución directa, señaló Pinto.
Tendencias emergentes y la desconexión digital
En el contexto de los modelos híbridos, explicó que una de las tendencias emergentes es la desconexión digital: “Se busca establecer límites claros sobre los horarios de trabajo y descanso, promoviendo el respeto por la vida personal de los empleados”.
También se habla del nómada digital, un modelo que, según el experto, «no es para todo el mundo», sino que se enfoca en posiciones muy específicas, principalmente en el sector tecnológico y de programación. Indicó que este formato consiste en “flexibilidad de horario”.
Para mantener la productividad, las empresas implementan cada vez más herramientas de transformación digital, incluyendo inteligencia artificial, chatbots y Power BI. “Estas herramientas buscan mejorar la eficiencia del trabajo, pero hay que explicar al trabajador el propósito de su implementación”, detalló.
Oportunidades de trabajo remoto desde el exterior
Respecto a las oportunidades laborales remotas desde el exterior, afirmó que es un formato que aún se mantiene. “Venezuela es un mercado atractivo para empresas transnacionales que buscan talento cualificado a costos más reducidos”.
“Ha mejorado el Internet, tenemos una mejor conectividad, eso hace que te quieran contratar desde afuera”, añadió.
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