El decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela (Faces- UCV), Luis Angarita señaló que, si bien la producción petrolera superó el 1.000.000 barriles diarios, «la caída del consumo, la incertidumbre cambiaria y la reducción del comercio internacional pueden afectar la tasa de crecimiento económico» para finales del segundo semestre de 2025.
Sin embargo, recalcó que las proyecciones a comienzos de año apuntaban a que la economía venezolana iba a tener una recesión económica de alrededor del 1% y «lo que se muestra en el primer semestre es que hubo crecimiento gracias a la actividad petrolera. Entonces, hablar de perspectivas depende de muchas variables en un contexto de mucha incertidumbre».
De acuerdo con el internacionalista, el conflicto en el mar Caribe por las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela también podría generar impactos directos e indirectos en la economía nacional.
«Un estado de alerta, un estado de alarma territorial, por supuesto, reduce inversiones, reduce expectativas de comercio, de exportación e importación y encarece todo lo que es la comercialización, sobre todo para las compras de diciembre. Creo que en materia económica la incertidumbre cada vez es mayor», señaló Angarita durante el foro «Multilateralidad, geopolítica y soberanía de Venezuela en el nuevo orden mundial».
Por su parte, Carlos Raúl Hernández, doctor en Ciencias Políticas, filosofía y escritor, señaló las situaciones de inestabilidad «tienden a bloquear la productividad porque la gente tiene miedo, no invierte, trabaja menos y vive tensa».
En ese sentido, coincide con Angarita al indicar que la economía venezolana depende básicamente de la producción petrolera, que viene creciendo principalmente por la venta de crudo a China.
«Llegamos a exportar 1.000.000 de barriles de petróleo, que teníamos mucho tiempo sin una cifra así. Entonces, ¿qué pasa? Que por el momento no ha afectado a la economía la crisis porque mientras fluyan los recursos petroleros, el problema es menor», dijo el también profesor universitario.
Agregó que paradójicamente la realidad de los ciudadanos es que su poder adquisitivo se ha visto menguado producto de la inflación y la inestabilidad en el tipo de cambio.
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«A mí me preocupa porque lo que el gobierno tiene que hacer no es aumentar los salarios, sino derrotar la inflación, porque todos sabemos que los aumentos de salario en situaciones inflacionarias no duran nada. Eso lo hemos vivido ya desde hace mucho tiempo», precisó Hernández.
No obstante, Egleé González Lobato, consultora política-electoral, enfatizó que la coyuntura geopolítica no solo está afectando a Venezuela sino a todos los países de la región, del continente europeo y asiático.
«En este momento Venezuela tiene un problema y es que está viviendo colateralmente una crisis de hegemonía de occidente, porque ha sido desplazado por grandes multinudos, multipoderes como es China, Rusia, la India y países que integran los BRICS», aseveró González.
A su juicio, en el mundo hay un nuevo modo de relacionarse con la gobernanza de diferentes países: «China ha visto oportunidades donde Estados Unidos ve riesgos, China ha invertido donde Estados Unidos ha generado sanciones. Hay un cruce, por eso decimos que si la multilateralidad se ve en el futuro, tiene que ser un cambio cultural más que institucional».
Acciones a tomar
Tanto Angarita como Hernández afirmaron que, en vista del contexto económico venezolano, el Ejecutivo nacional debe tomar nuevas acciones en materia de políticas públicas económicas que permitan estabilizar el mercado, bajar la inflación, devaluación del bolívar y atender la escasez de divisas.
«Hay que tratar de dar los mejores escenarios para poder tener claras las perspectivas económicas del último semestre del año y sobre todo para el inicio de 2026», puntualizó el decano de Faces de la UCV.
A criterio de Hernández, la crisis monetaria que enfrenta el país es el principal foco que debe atender el Estado. «Eso tiene unas soluciones que se conocen desde hace mucho tiempo. Ahora, yo lo que no entiendo es por qué el gobierno no apela a ese breviario de soluciones. Es decir, la inflación donde reaparece es porque las políticas económicas son desastrosas».
«El peor enemigo de una economía y de los ciudadanos es la inflación. La inflación te come lo que te aumenta y si encima de eso tienes una devaluación de la moneda, que cada vez el dólar vale más y no resuelves ese problema, es inútil lo que hagas, tienes que atacar ese problema», añadió el profesor universitario.
Para González Lobato, el país juega un rol importante en la geopolítica mundial, sobre todo para Estados Unidos «porque la pérdida de Venezuela como el productor petrolero o el acceso más fácil de la energía, de sus tierras raras, del petróleo, del oro, eso significa un riesgo de perder esa relevancia mundial que cada vez se achica o se estremece más sumándole los problemas internos».
Con base en este escenario, la consultora considera que «Venezuela debe mantener a toda costa la posibilidad de una negociación que replantee una relación distinta con Estados Unidos, sin que ello impida que se pueda relacionar con China y con otros países».
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