Un balance preliminar sobre cómo se ha desarrollado la actividad turística durante este asueto de Semana Santa muestra “datos prometedores que sugieren una tendencia positiva en el sector turístico venezolano”, indica Nicola Furnari, director general de Transmundial Viajes y Turismo.
Un aspecto resaltante es que, si bien la ocupación hotelera tradicional no fue la esperada, se observó un aumento significativo en el alquiler de viviendas privadas mediante plataformas digitales. “Esto sugiere un cambio en las preferencias de los turistas”, advierte.
Además de ello, según el también expresidente de la Asociación Venezolana de Agencias de Viajes y Turismo (Avavit), la Semana Mayor “presenció una notable reactivación del turismo interno, con la Isla de Margarita al frente”.
Destacó como otro aspecto positivo que la alta demanda de boletos aéreos hacia la isla impulsó la activación de vuelos adicionales. De modo que el acceso a Margarita fue principalmente aéreo, mientras que el litoral de La Guaira “experimentó una importante movilización terrestre”.
De acuerdo con Furnari, quien en 2024 fue elegido como nuevo presidente del Comité de Área Norte Latinoamericano del SKÅL, el interés por destinos nacionales como Mérida, Anzoátegui y Caracas también se evidenció en solicitudes de último momento.
En cuanto al turismo emisor, Madrid y Curazao fueron los destinos internacionales preferidos. “Curazao se destacó como un punto de conexión clave hacia otros destinos, mientras que Bogotá también registró una demanda significativa. No obstante, la demanda internacional aún se mantiene por debajo de los niveles prepandemia”, señaló.
Para Furnari, estos resultados “resaltan la creciente fortaleza del turismo nacional como motor económico, reflejado en el considerable movimiento aéreo durante la Semana Santa. Este período vacacional puede ser un indicio de mejora en el turismo del país, generando expectativas positivas para el futuro cercano”.









