Los últimos tres meses, desde el pasado 16 de agosto hasta el 14 de noviembre, Venezuela ha enviado a Estados Unidos un promedio de 111.150 barriles diarios de crudo con el aval de la autorización privada, reservada y confidencial que el gobierno de Donald Trump, a través a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro, le otorgó a Chevron en reemplazo a la Licencia General Nº 41 con sus extensiones -de carácter público y transparente- que tuvo la empresa entre noviembre de 2022 y fines de mayo de 2025.
Estos despachos permanentes hacia el mercado estadounidense han ocurrido durante los mismos meses en los que la administración Trump ha ordenado el despliegue militar en el mar Caribe, frente a las costas de Venezuela, tal y como se indica en el semanario Exclusivas Económicas.
Los reportes del Departamento de Energía indican que durante los dos últimos meses Venezuela ha llegado a figurar entre el tercero y quinto cuarto suplidor de crudo importado de Estados Unidos, solo superada por Canadá, México, Arabia Saudita y en algunos casos por Colombia y Nigeria.
Los despachos, si bien no igualan a los que se hicieron durante la vigencia de la LG 41, sí cuentan con suministros que han llegado a 300.000 barriles diarios entre el 11 y el 17 de octubre.









