“No hay duda de que el estrecho de Ormuz es un punto crítico para el transporte de una cantidad significativa de petróleo”, destaca Jeremy Martin, vicepresidente de Energía y Sostenibilidad del Institute of the Americas. No obstante, opina que, “aunque las tensiones están en un nivel extremadamente alto, también es importante mirar la historia en el pasado: durante los últimos casi 50 años desde que el régimen teocrático tomó el control, Irán nunca ha cerrado el estrecho”.
El estrecho de Ormuz es una vía fluvial, bajo el control de Irán, que es clave para el mercado petrolero: por allí circula más del 20% de la demanda de crudo líquido mundial. Su estratégica ubicación lo convierte, en estos momentos, en foco de atención por el conflicto en el Medio Oriente. Existe el temor de que el líder supremo de Irán, Al Jamenei, ordene su bloqueo, lo que ha generado, por ahora, una «alerta moderada».
De llegar a producirse el cierre en Ormuz, aunque las probabilidades a esta fecha son bajas, esto tendría un fuerte impacto en el mercado petrolero, según han señalado expertos, que también han alertado que los precios del crudo podrían dispararse. En el caso del Brent, es posible que dé un salto hacia los 130 dólares por barril.
La obstrucción del estrecho también afectaría a grandes consumidores como la India y China. “Esta es una parte interesante del contexto y lo que ciertamente también podría impedir que Irán actúe para cerrar el estrecho es el papel de China”, agrega Martin.
A su juicio, “la cantidad de petróleo que transita directamente y llega a China es relevante para la presión que los chinos ejerzan sobre Irán, o lo que puedan hacer para garantizar que el estrecho permanezca abierto”.
El experto insiste en que es “un escenario poco probable de cierre del estrecho de Ormuz… Pero, de nuevo, veo que el posible cierre del estrecho no tiene más que 20% de posibilidades”, agrega Martin.
Por lo tanto, descarta que un el cierre del estrecho pueda afectar a Venezuela, que, ante las sanciones de Estados Unidos, recurre al mercado negro para vender su petróleo, siendo China su comprador principal. “En realidad podría incentivar aún más el comercio en el mercado negro entre Venezuela y China”, indica.
Martin también descarta que, ante el conflicto en el Medio Oriente, Venezuela vuelva convertirse en suplidor de Estados Unidos. “En lo que respecta a Venezuela y la política de sanciones de Estados Unidos, creo que ahora tenemos un entendimiento bastante claro de que, al menos por el momento, se ha vuelto a la ‘presión máxima’.
Por lo tanto, opina que «es difícil imaginar un escenario en el que el comercio y el petróleo entre Estados Unidos y Venezuela se produzcan en el corto plazo”.
Los escenarios para Irán
La tensión en el Medio Oriente sigue escalando y ya no solo por el conflicto directo entre Israel-Irán, que lleva más de una semana, sino por la entrada de un nuevo actor: el domingo en la madrugada Estados Unidos “destruyó” tres instalaciones nucleares la madrugada, según el propio presidente Donald Trump.
En su cuenta en X, Maruja Tarre, experta en Asuntos Internacionales y Política Energética, compartió un resumen de los tres escenarios, presentados por Richard Hass, diplomático, experto en relaciones internacionales y presidente emérito del Consejo de Relaciones Exteriores, sobre posibles reacciones de Irán.
De acuerdo con Tarre, Hass plantea como “prioridad absoluta del régimen iraní, su propia supervivencia y ante eso, especula sobre acciones previsibles”:
1. Descarta totalmente el escenario planteado por Trump de rendición absoluta, ir a negociaciones y paz para sobrevivir, el régimen tiene que hacer algo. Demostrar que NO está derrotado.
2. Reacción moderada: seguir bombardeando a Israel, mientras puedan. Algún ataque, no espectacular, a intereses americanos.
3. Guerra total: ataques a las bases de Estados Unidos, cierre de Ormuz, activación de terroristas en diferentes partes del mundo.
“La mayoría de los expertos se pronuncia por la opción dos, ya que la tercera sería un suicidio. La opción dos considera el largo plazo e implica que Irán proseguiría su programa nuclear, en forma mucho más secreta que hasta ahora”, expresa Tarre.









