El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó, en un video transmitido en la madrugada del viernes por la televisión nacional, lo que en años anteriores habría sido impensable: funcionarios de su gobierno dialogaron con Estados Unidos para buscar soluciones al embargo impuesto en la isla, que los cubanos consideran un bloqueo.
«Estas conversaciones han tenido como objetivo encontrar soluciones a través del diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones», dijo Díaz-Canel, quien también indicó que «hay factores internacionales que han facilitado estas conversaciones”.
De acuerdo con el gobernante, el propósito de estas conversaciones es, “en primer lugar, identificar cuáles son los problemas bilaterales que necesitan una solución”. Destacó que las negociaciones con Estados Unidos -que se producen en medio de una presión cada vez mayor por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump- fueron dirigidas por él, junto con el expresidente Raúl Castro y algunos cargos del Partido Comunista, aunque no detalló quiénes habían participado por parte de Estados Unidos.
Posteriormente, en conferencia de prensa, Díaz-Canel volvió a referirse al proceso de diálogo y señaló: “Esto es un proceso muy sensible que se aborda con responsabilidad y mucha sensibilidad”.
“Hemos expresado nuestra voluntad de continuar el proceso bajo los principios de la igualdad y el respeto a los sistemas políticos de ambos países, a la soberanía y a la autodeterminación”.
En las últimas semanas, Trump había hecho una serie de declaraciones, diciendo que Cuba estaba al borde del colapso o ansiosa por llegar a un acuerdo con Estados Unidos. El lunes dijo que Cuba podría estar sujeta a una «toma amistosa» y luego añadió que «puede que no sea una toma amistosa»
Impacto en la isla, según Díaz-Canel
Consultado por la prensa sobre la situación crítica de la isla hoy, Díaz-Canel dijo que esto “tiene que ver con el bloqueo energético” impuesto por Estados Unidos. “Es una situación para la cual nos venimos preparando de antemano”, dijo, aunque destacó que “hace tres meses que no entra combustible al país”.
Desde que Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro y destituyó del poder al benefactor extranjero más importante de Cuba en enero, Trump ha cortado los envíos de petróleo venezolano a Cuba y ha amenazado con imponer aranceles a cualquier país que venda petróleo a la isla.
El embargo petrolero ha provocado frecuentes apagones y escasez de combustible, sumados a la ya profunda crisis económica en Cuba. “El impacto (del bloqueo) es tremendo. Se manifiesta más brutal en estos temas de energía”, dijo el mandatario. “Eso provoca angustia en la población”, reconoció.
Según Díaz-Canel, «nos impacta en la vitalidad de los servicios de producción y también en brindar servicios a la población. Impacta en las comunicaciones. Impacta en los servicios médicos. Impacta en la educación. Impacta en el transporte”.
“Aquí no se apaga nada porque se quiera molestar a nadie”, aseguró y luego dedicó un momento para agradecer a los trabajadores: “No tengo palabras para describir el esfuerzo que hacen nuestros trabajadores de la Unión Eléctrica. Muchas veces llevan más de 40 horas trabajando sin descansar”.
Con información de CNN y Reuters
Únete a nuestros canales de WhatsApp, Telegram y YouTube para mantenerte informado.









