En medio de la situación económica que enfrenta Venezuela, la caída del poder adquisitivo y la reducción del consumo en bienes y servicios, crece la necesidad de que las empresas de implementen nuevas estrategias financieras para este año.
Es por ello que Aknaton Matute, socio de la firma de consultoría y banca de inversión Moore GSF, asegura que las compañìas deben trabajar no solo en los aspectos económicos de crecimiento, sino también en las capacidades y habilidades de sus empleados.
“Uno de los retos que hay que atender, es ser muy eficiente en los cálculos de precios, costos y servicios que estén prestando a las empresas, para poder equipararse a la volatilidad cambiaria que en estos momentos estamos observando”, indicó el también gerente general del Fondo de Inversión Alalza.
Aknaton Matute es licenciado en Psicología de la Universidad Católica Andrés Bello y tiene más de 20 años de experiencia en consultoría, investigación de mercado y banca. A lo largo de su carrera se ha enfocado en áreas como la gestión del cambio, la transformación organizacional, el clima laboral, el talento humano y las inversiones.
-A su juicio, ¿cuáles son las estrategias financieras que deben tomar las empresas en Venezuela para mejorar su desarrollo este año?
-Lo primero es entender que las empresas tienen una serie de retos y de ahí se derivan las estrategias. Uno de los primeros retos que muchas empresas- y, de hecho, de personas- están enfrentando en estos momentos es la inflación y que hay una variabilidad en cuanto a la tasa de cambio.
Entonces, uno de los retos que hay que atender es ser muy eficiente en los cálculos de precios, costos y servicios que estén prestando a las empresas para poder equipararse a la volatilidad cambiaria que en estos momentos estamos observando.
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El tema de entender al cliente, aunque no es algo propio o exclusivo de este año, no deja de ser una realidad porque la inflación también genera un impacto en el poder adquisitivo de los consumidores. Es decir, estás en la práctica compartiendo los mismos actores por una menor cantidad de clientes o clientes con una menor capacidad de activos.
El peso de los tributos también impacta mucho en la operación. Eso también es un reto, esa situación impacta en que las empresas deben revisar cuál es su desempeño financiero. A veces, toca mucho de oído y a veces prestan exclusiva atención al flujo de caja o a la cobranza, a calcular el precio para ser más competitivos y rentables, pero dejan de lado a otros indicadores de más a mediano y largo plazo. Hay que entender cuál es el desempeño financiero.
-¿Cómo invertir en el desarrollo de habilidades y competencias en el liderazgo financiero de los trabajadores, pese a todo el contexto de situación país?
-Lo primero es que eso es una necesidad. Siempre el empleado requiere de la manutención tanto monetaria como no monetaria. Dentro de las no monetarias, el tema de la capacitación históricamente ha sido un elemento que los empleados reconocen y aprecian.
Sin embargo, la capacitación en muchos aspectos ha estado orientada a temas técnicos y, en menor medida, en temas de liderazgos, motivación, trabajo en equipo. Pero pocas veces se le ha dado una herramienta formal, para que el empleado pueda utilizar de la mejor forma posible los ingresos que genera de su trabajo y ahí es donde la formación financiera, sin duda, tiene un valor muy importante, sobre todo en economías como la nuestra.
Las empresas tienen que hacerle una formación que sea sencilla, que sea dentro del puesto de trabajo, que reconozca o atienda la cotidianidad del empleado. No se trata de formar a todos los empleados con una especialización en finanzas. Probablemente no les interesa o no es algo ajustado a su perfil, pero sí que puedan utilizar de manera adecuada los ingresos que tienen, que puedan ahorrar, que puedan de alguna manera,invertir, que puedan controlar y estimar, por ejemplo, gastos que podrían ser variables diferenciando de los ingresos fijos. Esa formación debe hacerse de manera cotidiana, concreta y con ejemplos aterrizados a su realidad.
-¿Cómo pueden las organizaciones preparar a sus líderes para enfrentar los desafíos económicos de las empresas?
-Tú requieres que un líder sea cada vez más integral y conforme crece dentro del escalafón organizacional, no solamente debe tener conocimientos técnicos propios de su cargo, sino más generales y globales. Hacer esa formación pasa por, evidentemente, darle espacios de capacitación vinculados al tema técnico, pero también vinculados al tema más integral, de liderazgos y aspectos blandos.
Uno de los elementos centrales, por ejemplo, dentro de las competencias reconocidas a nivel internacional para un desarrollo de un líder en cualquier sector y cualquier empresa tiene que ver: uno, con la inteligencia emocional y, dos, con la inteligencia artificial. Es decir, la inteligencia artificial, como el uso de los distintos softwares pueden darte de manera rápida de insumos para tú poder agilizar de manera más profunda.
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En tercer lugar, temas que tienen que ver con la capacidad de pensar estratégicamente. Las organizaciones para poder otorgar estas habilidades y competencias tienen que hacerlo de una manera cotidiana y en el día a día de estos líderes, porque cada vez menos se frecuenta que tenga la organización el espacio y el tiempo para poder sacarlo por más de un día para formar a los trabajadores.
-¿Cuáles son los principales retos que tienen las empresas para este año?
A nivel gerencial, lo primero es justamente que tienes que promover que se logren los resultados, a veces con una rotación del talento. La rotación no ha dejado de estar presente en las organizaciones por razones obvias. Los empleados preparados y capacitados están atentos a ver cuáles son las oportunidades para ellos y, entonces, tienes que tener planes de sucesión claros y de activos.
Además, tienes que tener identificado cuáles son los cargos claves y críticos, de acuerdo con la estrategia de la organización, que es algo que no sólo debe estar a la cabeza de líderes o gerentes generales, sino a todo nivel de la organización, por lo menos a nivel de titulares, para que cada uno sepa a dónde remar.
En términos gerenciales, esa integridad también se traduce en que tú tienes que hacer siempre más con menos. Hablamos que el mercado venezolano está en una situación, de alguna manera, peculiar, por decirlo de alguna forma, donde hay que ofrecerles distintos elementos aparte del producto y servicio al consumidor para que se encante por tu opción. Ahí hay una dosis también de creatividad, de innovación. Tanto gerentes como equipos técnicos tienen que plantearse y desarrollar para que sus temas se conecten.









