La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de implementar un «bloqueo total» a los buques petroleros sancionados que transiten hacia o desde Venezuela hace que el tablero energético nacional enfrente una nueva y agresiva sacudida. Expertos petroleros advirtieron que esta decisión podría traer una serie de consecuencias e implicaciones contra la economía venezolana, que depende principalmente de las ventas de crudo.
«Vemos esto de una sola manera: impactos muy profundos y negativos. El petróleo sigue siendo la principal fuente de divisas del país y cualquier restricción adicional reduce ingresos, limita importaciones y aumenta la fragilidad macroeconómica», alertó Jeremy Martin, vicepresidente de Energía y Sostenibilidad del Institute of the Americas,
A su juicio, «la realidad es que en las últimas 24 horas todo parece estar en juego» y considera que si Estados Unidos mantiene este nivel de presión bajo la premisa de no levantar la medida hasta que se devuelvan «el petróleo y las tierras robadas», las consecuencias para Venezuela pueden ser «un estancamiento o una caída de la producción, un mayor deterioro de la infraestructura petrolera y una comercialización cada vez más opaca y costosa para el país».
De consolidarse la amenaza de Trump, Martín señaló que es de esperarse que se dificulte aún más el acceso a financiamiento, tecnología, insumos y socios internacionales. Todos indispensables para sostener la producción de crudo en el país.
Recordó que esto también aumenta la incertidumbre para los actores internacionales, obliga a vender con mayores descuentos y reduce el ingreso neto que recibe el Estado.
«La gran incógnita es cómo el gobierno podrá navegar el rol de Chevron, cuyas cargas no están sancionadas y que hoy representan un nivel importante de producción y comercialización para Venezuela», sostuvo Martin.
Lea también: La Armada venezolana escolta buques que exportan coque, un residuo del petróleo que vale US$ 1.610 por tonelada
Economía venezolana pudiera retroceder a 2019
Por su parte, Francisco Monaldi, director del Programa de Energía de América Latina en el Instituto Baker de Políticas Públicas en la Universidad Rice en Houston, recalcó que las nuevas decisiones de Trump pudieran significar un retroceso económico para Venezuela, como el que atravesó en años anteriores.
«Si ya la incautación de un tanquero la semana pasada tuvo efectos significativos en ampliar los descuentos al que se vende el crudo venezolano en el mercado negro de China y también en que muchos tanqueros decidieran no ir o no venir a Venezuela (…) es de esperar que un anuncio tan agresivo de un bloqueo produzca más de ese tipo de cosas», dijo el economista.
Precisó que si la producción venezolana no puede salir con los buques para el mercado negro, «se va a acumular inventarios durante algún tiempo, pero los tanques se van a llenar relativamente pronto y entonces van a tener que empezar a cerrar producción como pasó en 2020 cuando el COVID-19».
Sin embargo, aclaró que en 2020 no fue que la producción de Pdvsa colapsó, «lo que lo que colapsó fue la capacidad de exportar y por la caída de la capacidad de exportar tuvieron que cerrar producción, o sea que la causalidad fue al revés».
Este proceso, según Monaldi, llevó a Venezuela que se tardará más de un año para poder volver a reabrir esa inversión y hubo que invertir una cantidad importante de dinero.
«Creo que si ocurriera lo mismo esta vez, estaríamos en un escenario similar de que primero caerían las exportaciones, se acumularían inventarios hasta el tope y luego empezaríamos a ver producción cerrándose con todas esas implicaciones que acabo de comentar», enfatizó.
En esto coincide el analista petrolero Elías Ferrer, fundador de Orinoco Research, que ratificó que la producción de crudo venezolano «sí está en juego», principalmente si se caen las exportaciones petroleras, lo que traería como consecuencia que cayera el flujo de caja tanto Pdvsa como sus socios (en empresas mixtas y Contratos de Participación Productiva-CPP).
«Eso significa que tendrán que cortar gastos y reducir sus operaciones. Podemos esperar un escenario similar al de 2019″ (…) La implicación es clara: la economía venezolana depende de las divisas por exportaciones petroleras, por lo que probablemente veremos una caída mayor en el valor del bolívar y crecerá la brecha cambiaria», expresó Ferrer.
También indicó que, de concretarse estos escenarios, «podemos llegar a ver inflación de productos en dólares, escasez de productos básicos y de gasolina. Lo último es porque una parte de los diluyentes usados en las refinerías llegan a través de petroleros sancionados».
De acuerdo con el analista petrolero, un factor clave es que, a pesar de las declaraciones de Trump en redes sociales, aún no se ha dado un bloqueo completo contra Venezuela, aunque sí tendrá consecuencias devastadoras.
«Más del 80% de las exportaciones petroleras de Venezuela son a China (y Cuba), una buena parte de las cuales se realizan por embarcaciones sancionadas (alrededor de la mitad)», lo que enciende las alarma para el panorama económico y petrolero del país.
Para Dolores Dobarro, exviceministra de Energía y Minas, abogada y asesora en materia de energía, si bien es cierto que la medida anunciada por el gobierno estadounidense es muy seria, concuerda con Ferrer en que «no se trata de un bloqueo petrolero total», sino que buques sancionados.
«Es decir, ellos bloquearán para salir y para entrar a Venezuela los buques sancionados y se conocen porque están en las listas de la OFAC. Los de Chevron y los buques que se fleten que no estén en esa lista, aparentemente hasta el día de hoy no estarían sancionados. De todas maneras, no es difícil ver que la economía sí se puede ver afectada porque nosotros dependemos de las ventas de crudo, es nuestra principal fuente de divisas, y eso podrá tener como consecuencia una afectación de la economía», sentenció.
Agregó que otro elemento clave es que en los últimos años Venezuela ha perdido gran parte de la capacidad de almacenamiento que tuvo en alguna oportunidad Petróleos de Venezuela (Pdvsa).
Lea también: Ingreso de mercancía a los puertos venezolanos se mantiene sin interrupciones
«De hecho, se fletaban buques para almacenar, si la cosa se agrava y escala a tal manera que el crudo no puede salir, podríamos pensar en que eso puede traer como consecuencia algún cierre de alguna de las operaciones y, por ende, cierres de producción. Pero es muy temprano para decir esto. Eso es lo que puede pasar en teoría. Ya veremos cómo se desarrolla y qué medidas toma la estatal petrolera», dijo Dobarro.
No obstante, el economista, investigador petrolero y profesor universitario, Carlos Mendoza Potellá, fue claro al señalar que las acciones del gobierno de Estados Unidos simplemente responden una «declaración de guerra y una ratificación de su doctrina Monroe-Trump, que ratifica que América Latina le pertenece a Estados Unidos y el petróleo y toda las riquezas de Venezuela son de Estados Unidos y que eso de estar haciendo negocios con países extracontinentales no va a ser permitido».
¿A qué se refiere Trump con devolver petróleo, tierras y activos?
Jeremy Martin, Francisco Monaldi, Elías Ferrer, Dolores Dobarro y Carlos Mendoza Potellá también coincidieron en que no quedó claro a qué se refirió Trump cuando dijo que el bloqueo total de los buques sancionados se mantendrá hasta que Venezuela le «devuelva el petróleo, las tierras y demás activos que nos robaron».
«Debemos interpretar esas palabras como un mensaje político más que como una definición jurídica precisa. En términos generales, Trump parece referirse a activos de empresas estadounidenses que fueron nacionalizados o expropiados en Venezuela, aunque no queda claro a qué período específico de nacionalización alude», manifestó Martin.
Apuntó que en la mayoría de esos casos, en los más recientes, «ya existen arbitrajes internacionales y procesos legales en curso, no mecanismos simples de devolución”.
En opinión de Ferrer, las declaraciones de Trump parecieran que buscan abrir la puerta a que un gobierno venezolano, «el que sea, le ofrezca una participación mayoritaria a las empresas de Estados Unidos en el sector petrolero» y «no sería necesario que se vaya Maduro o el chavismo. Por otra parte, podría ser solo una forma de justificar mayor presión y agresión contra Maduro y Venezuela».
Para Francisco Monaldi, tampoco quedó claro a qué se quiso referir Trump, pero recordó que el gobierno de Hugo Chávez expropió unas empresas estadounidenses tanto en el área petrolera como en otras áreas.
Un ejemplo de ello es ConocoPhillips en el sectorpetrolero. A eso le suma que el Estado venezolano «le debe plata a una cantidad de acreedores estadounidenses», aunque «eso no tiene nada que ver con el petróleo ni la tierra ni nada».
«Eso era gente que tenía contratos, no tenía propiedad sobre el petróleo venezolano, de manera que son dos cuestiones totalmente separadas y diferentes. Una cosa es pedir compensación por las deudas, por lo que no se les compensó a empresas como Conoco y una cosa muy diferente es decir que le quitaron petróleo o tierras o cualquier otra cosa. Más allá de ese giro retórico, creo que lo relevante es el impacto que pueda tener el bloqueo, que puede haber sido justificado de diversas formas y esta es una es una forma, digamos extraña y diferente, de las que habían usado antes», describió Monaldi.
Dolores Dobarro concuerda con Monaldi y mencionó que estas declaraciones de Trump pudieran referirse a las empresas de la faja petrolífera del Orinoco, de las asociaciones estratégicas con Exxon Móvil y ConocoPhillips.
«Esas empresas demandaron y Exxon cobró en su totalidad lo que fue acordado por los laudos arbitrales y Conoco cobró su gran mayoría, quedaba un restante que es lo que precisamente se está reclamando en la lista de acreedores que están demandando la subasta, la ejecución de Citgo», detalló Dobarro.
Sin embargo, ratificó que el petróleo pertenece a Venezuela y depende de lo que establece la Ley de Hidrocarburos que haya estado vigente para esa época, que «se daban concesiones y se daban contratos o en asociación y ese crudo solamente pertenecía a las empresas una vez que se fuera a comercializar».
Por el contrario, Carlos Mendoza Potellá insistió en que lo que busca demostrar el gobierno estadounidense al resto de los mercados internacionales, «sea Europa, sea China, sea África, o con quien quiera Venezuela, es que petróleo, oro y tierras raras pertenecen a Estados Unidos. Eso es simple y llanamente así. Más nada, ahí no hay interpretaciones ni nada por el estilo».
Únete a nuestros canales de WhatsApp, Telegram y YouTube para mantenerte informado.









