El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió hace unos días al señalar que Venezuela había tomado tierras, activos y el petróleo que le pertenecían a su país. Fue breve pero contundente, y la ola de reacciones que se desató desenfocó totalmente el objetivo del conflicto entre los dos países que ya no era por reestablecer el sistema democrático ni la lucha antidrogas, sino por un reclamo directo hacia la propiedad del petróleo venezolano.
Para un venezolano no hay un tema más sensible y a la vez más unificador que la pertenencia de sus recursos naturales. De allí el desagrado mayoritario que produjo tal declaración que fue complementada por Stephen Miller, asesor de Trump, quien acusó a Venezuela de un «robo» masivo de riqueza petrolera estadounidense tras la nacionalización de activos por parte de gobiernos pasados, argumentando que el esfuerzo y capital de Estados Unidos desarrollaron la industria venezolana.
Es así como un tema que no ha estado nunca en discusión en Venezuela -como el de la nacionalización- entró en la esfera política y ha abierto un debate inimaginable. Por eso en Bitácora Económica hemos querido hacerle dos preguntas concretas a economistas y especialistas petroleros de todos los sectores para que expresen sus puntos de vista y alimenten el debate de ideas.
¿Fue un error la nacionalización de la industria petrolera?
Alejandro Grisanti
–No creo que la nacionalización de la industria petrolera haya sido un error cuando lo hizo Carlos Andrés Pérez. Creo que sí se cometieron errores en cuanto a la política petrolera, pero no necesariamente esos errores estaban vinculados a la nacionalización del petróleo.
Asdrúbal Oliveros
–Yo diría que sí, que la nacionalización de la industria petrolera fue un error. Derivó en un concepto de Estado hipertrofiado que, bueno, trajo todos los problemas que hemos padecido. Creo que se hubiese podido buscar otro modelo.
Dolores Dobarro
-No, de ninguna manera pienso que fue un error. La nacionalización respondió a las políticas que se implementaban para esos años setenta por parte de los países dueños de los recursos. Fue una política bien pensada, debatida y ejecutada sin ningún tipo de trauma o complicación. El resultado fue una industria petrolera de talla mundial en lo que respecta a sus recursos, administración y operación.
Carlos Mendoza Potellá
-Aquí no hubo ninguna nacionalización. Aquí lo que se hizo fue adelantar el proceso de reversión que estaba prescrito al término de las concesiones que fueron otorgadas en 1943 y vencían 40 años después en el 1983.
Luis Pacheco
Es una pregunta que no tiene una sola respuesta. Habría que cambiar la historia anterior para que hubiera otra opción en ese momento. Es como preguntar si el golpe de 1958 fue un error porque terminamos en Chávez; no es muy útil.
Germán Márquez Gil
-En lo absoluto. La nacionalización permitió que el Estado venezolano recuperara el control y la administración y explotación de los recursos petroleros en el país otorgándole mayor autonomía que le permitiera captar en mayor proporción los ingresos provenientes de la explotación, por ende, de la renta petrolera para el beneficio del país.
La interrogante es si el país se benefició más en adelantar el fin de las concesiones que bien tendrían efecto entre 1983 y 1984, si con lo que se indemnizó a ellos es menor que lo que percibió el Estado en 6 o 7 años de operación propia. Obviamente la nacionalización fue acordada esos montos que recibieron las trasnacionales por indemnización pagarían los dividendos que iban a obtener por culminar la concesión.
Francisco Monaldi
-La nacionalización era inevitable para los años setenta porque durante los años sesenta las empresas internacionales ya no estaban invirtiendo en Venezuela porque no les habían renovado las concesiones desde 1962 y les habían subido los impuestos. Luego en el año 1972 con la Ley de Reversión se generó un ambiente para que todas las empresas se irían con seguridad en el año 1983 una vez que finalizaran las concesiones. Simplemente en 1975 con la ley de nacionalización fue adelantar un proceso que iba a ocurrir ocho años después; así que no creo que la nacionalización en sí fue un hecho tan relevante como se le hace a veces ver.
Se aceleró también porque el hecho de que se nacionalizaron todas las otras industrias de los países OPEP en el medio oriente. Venezuela simplemente en ese sentido siguió una tendencia por el aumento en ese momento de los precios tan significativo. Por cierto, se les pagó a las concesionarias un monto muy razonable dado que sus concesiones en la mayoría de los casos expiraban ocho años después. ¿Ahora bien, se ha debido hacer como se hizo? Yo creo que la manera como se hizo durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez fue muy sensata en el sentido en que se creó una empresa autónoma se siguió un modelo en el que se mantuvo las filiales y el personal. Eso fue muy criticado por la izquierda porque se mantuvo mucho la autonomía y el formato que tenían las empresas concesionarias.
Ahora yo no hubiera limitado tanto las asociaciones que eran muchas restricciones donde no había casi participación de las empresas privadas y creo que eso se revirtió con la apertura petrolera. Se ha podido hacer un modelo mucho más mixto. Si bien no es cierto como muchos plantean que allí empezó la decadencia de Venezuela por la nacionalización. El colapso de la industria fue en 1971 no a partir de la nacionalización y ocurrió por la falta de inversión que venía desde tiempo anterior y luego por la Ley de Reversión.
-¿Pdvsa debería ser privatizada o continuar en manos del Estado?
Luis Pacheco
–Pdvsa no existe porque está quebrada financieramente. Así que la pregunta es pura retórica. Si la pregunta es si debiese el Estado tener una operadora, diría yo que solo si es el precio que hay para cambiar todo el modelo de hoy.
Carlos Mendoza Potellá
–Hay muchas discusiones sobre cuáles serían los instrumentos para reactivar la participación privada en el negocio petrolero venezolano, pero ninguno de esos instrumentos puede decretar la privatización de la industria. Es decir, que se construya una industria propiedad de empresas extranjeras, eso nunca ha existido.
Asdrúbal Oliveros
–Yo soy de los que cree que se tiene que permitir la participación privada. Creo que el Estado puede conservar tal vez una especie de acción dorada y un elemento del rol regulatorio que es muy fuerte, pero sí creo que la gestión de la industria tiene que estar en manos privadas.
Alejandro Grisanti
–Creo que no es necesario privatizar Pdvsa, pero sí es necesario darle un rol mucho más grande, mucho más importante a las empresas privadas. Nosotros no podemos tener un Estado que invierta la cantidad de recursos que hay que invertir para poder intentar aprovechar de una manera más eficaz y eficiente.
Dolores Dobarro
–Pienso que debe tratar de buscarse la mayor participación privada posible para el desarrollo de la industria petrolera en general dado el peso de la deuda que existe en el presente tanto sobre Pdvsa como sobre la República. Y sobre todo pienso que ello debe responder a una política petrolera nuevamente pensada, debatida y ejecutada, pero en mi opinión es necesario dejar fuera de la obligación del Estado, las inversiones necesarias para reactivar la industria a los niveles del pasado.
Germán Márquez Gil
-Considero que no debería ser privatizada, pero sí pudiera gestarse un modelo contractual que permita que la participación privada sea mayor y no condicionar a que el 51% esté a cargo de la Corporación Venezolana de Petróleo que, por ende, representa al Estado. Pienso que Pdvsa pudiera coexistir con otras operadoras donde no necesariamente necesite de la participación de la CVP con un porcentaje mayor a 50% sino que todas quedan sujetas al control fiscal del Ministerio del Poder Popular para los Hidrocarburos, serían operadoras que fijan en el país en la explotación y desarrollo de los campos petroleros sin el control accionario por parte del Estado y por ende de Pdvsa.
Francisco Monaldi
Yo creo que no hay ninguna duda de que tiene que haber una participación mucho más importante del sector privado en el futuro porque el Estado nacional tiene una deuda de más de 150 mil millones de dólares. Lla empresa estatal está destruida y, por tanto, no se va a poder recuperar el sector si tiene limitaciones importantes a la participación privada. Creo que hay un consenso bastante grande en la apertura muy significativa al sector privado. Pero privatizar a Petróleos de Venezuela, primero, en primer lugar, no tiene mayor sentido en el corto plazo porque es una empresa que está quebrada, que tiene una deuda gigantesca, no se sabe exactamente cuál va a ser el marco institucional hacia adelante, el régimen impositivo, etc.
Entonces privatizar una empresa así no tiene el mayor sentido, tendría que regalar unos activos, no es algo que debería hacerse. La apertura significativa al sector privado debe hacerse y reestructurar y redefinir el rol de Petróleos de Venezuela es absolutamente necesario. Después, más adelante, si se decide, entre otras cosas se requiere cambiar la Constitución. Si se decide privatizar a Pdvsa, que es una decisión que yo no pienso que es necesaria, en ese nuevo rol que estaba yo comentando, mucho más acotado y con mucha más participación privada, si se hace eso habría que crear una agencia regulatoria independiente, pero habría que fortalecer mucho esa agencia regulatoria independiente porque el Estado venezolano obviamente tiene que garantizar en cualquiera de los escenarios su conocimiento profundo de la industria, su capacidad de cobrar la renta petrolera y de, digamos, tener una significativa influencia en términos de las decisiones de largo plazo de inversión y producción, etcétera, como hacen todos los países petroleros relevantes con la excepción de unos pocos como Estados Unidos y Canadá, que incluso sí tienen una gran influencia.
Creo que hay que tener muy claro que la propiedad del petróleo no tiene nada que ver con la nacionalización, la propiedad estatal del petróleo es así en todo el mundo, no tiene nada que ver con el libertador Simón Bolívar, tampoco como la gente lo comenta. En Venezuela eso fue una reafirmación de una propiedad estatal que ya existía en la corona española, pero que además existe en todos los países del planeta, o sea que Simón Bolívar no tiene nada de particular, todos los países del planeta con la excepción de parte de los Estados Unidos tienen propiedad estatal de los yacimientos petrolíferos, así que eso no está en discusión. No estuvo en discusión nunca de manera al menos relevante, y creo que ese debate hay que separarlo: una cosa completamente diferente es la propiedad del recurso y otra la propiedad de los hierros, como los llaman los petroleros, es decir, de los activos para extraer la producción petrolera que puede ser mixta entre el Estado y el sector privado.
¿QUIÉN ES QUIÉN?

Carlos Mendoza Potellá
Economista, analista petrolero, magíster en Economía y Administración de los Hidrocarburos. Ha sido asesor y coordinador del equipo de investigación petrolera de la Presidencia del BCV. Fue embajador de Venezuela en Rusia y en Arabia Saudita; fue también director de Petróleos de Venezuela y asesor ad honorem de la Comisión Económica y Social de la Asamblea Nacional Constituyente.

Dolores Dobarro
Abogada y exviceministra de Energía y Minas. Exconsultora jurídica de la OPEP y asesora en temas energéticos. Profesora universitaria especializada en derecho petrolero.

Asdrúbal Oliveros
Economista de la UCV con estudios en el IESA en el Programa Avanzado de Gerencia (PAG). Se especializó en valoración y evaluación de empresas en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey en México. Fue economista senior de Santander Investment en Caracas y fue consultor de la firma Ecoanalitica.

Alejandro Grisanti
Economista de la Universidad Católica Andrés Bello, con doctorado en economía en la Universidad de Pensilvania y una maestría en economía en el Instituto Económico de Boulder. También es licenciado en ingeniería informática por la Universidad Simón Bolívar. Es director socio fundador de Ecoanalítica,Trabajó en Barclays como Managing Director, Head of Latin America Research; y antes fue el Economista Jefe del Banco de Venezuela, Grupo Santander.

Luis Pacheco
Ingeniero Mecánico de la Universidad del Zulia. Tiene un M.Sc. en la Universidad de Manchester y doctorado en el Imperial College of Science and Technology, University of London. Trabajó 17 años en la industria petrolera venezolana (pdvsa). De 2019 a 2020, ocupó el cargo de presidente de la junta administradora ad hoc de Pdvsa.

Germán Márquez Gil
Exviceministro de Hidrocarburos. Ingeniero de Petróleo de la Universidad del Zulia. Tiene una Maestría en Geología Petrolera en la misma casa de estudios. Realizó el Doctorado en Ciencias Gerenciales en la Universidad Rafael Belloso Chacín y postdoctorado en Gerencia Pública y Gobierno en la misma universidad, así como el de Ciencias Humanas en LUZ.

Francisco Monaldi
Economista de la Universidad Católica Andrés Bello. Doctor y Magister en Ciencias Políticas y en Economía Política en la Universidad de Stanford. Es director del Programa de Energía para América Latina en el Centro de Estudios Energéticos del Instituto Baker de Políticas Públicas de la Universidad Rice.
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