Los planes del gobierno del presidente de Colombia, Gustavo Petro, previstos por el Ministerio de Minas y Energía de ese país de importar gas natural desde
Venezuela, quedaron descartados para el año y medio que le queda de mandato, lo que implica también que la reactivación del gasoducto Antonio Ricaurte, entre Maracaibo y Punta Ballenas, queda paralizada, informa el semanario Exclusivas Económicas.
La principal razón obedece -de acuerdo con la publicación- a que se da por descartado que el gobierno de Estados Unidos, ahora encabezado por Donald Trump, avale una licencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC, por sus siglas en inglés) a favor de la empresa colombiana Ecopetrol, para entrar en negociaciones y acuerdos con Petróleos de Venezuela (Pdvsa).
Ecopetrol no solo exporta crudo a territorio estadounidense, sino que tiene filiales registradas en Norteamérica y participa en actividades de exploración y explotación de crudo en el área del Permean, principalmente en el estado de Texas.
En los planes de Ecopetrol y Pdvsa hasta el año pasado figuraba el suministro de gas natural como fue revelado tanto por el presidente de la empresa colombiana, Ricardo Roa, como por el gerente de gas natural de la compañía, Álvaro Casanova, a principios de octubre del año pasado.
“Con Venezuela está planteado en una primera fase importar 50 millones de pies cúbicos diarios a partir de 2026. Ya se hicieron las primeras pruebas para recibir eso en la frontera; y la segunda fase se podría recibir año y medio después con cerca de 150 millones de pies cúbicos-día”, dijo Casanova en ese momento.
También indicó que “se debe reparar el gasoducto Antonio Ricaurte y la responsabilidad de eso corresponde a Pdvsa”, acotó.
El propio Roa lo daba por hecho, pero admitía que debían cumplirse tres condiciones: el levantamiento de la restricción que tiene la OFAC, la habilitación del gasoducto que es propiedad de Pdvsa Gas; y la disponibilidad de la molécula de gas por parte de PDVSA, que tiene un acuerdo de suministro con Ecopetrol desde el año 2007.
Ese escenario -según el semanario- estaba sustentado en un triunfo de Kamala Harris en Estados Unidos, pero no de Trump, quien ahora ha endurecido su posición frente al gobierno de Petro como quedó revelado por el hecho de no haberlo invitado a su toma de posesión y, sobre todo, por el impasse ocasionado por la negativa del mandatario colombiano de recibir aviones con deportados.
Es así como ya en el Ministerio de Minas y Energía y en Ecopetrol se dejó por fuera toda compra de gas natural a Venezuela para el próximo año, salvo que mejoren las relaciones con el gobierno de Trump, asegura Exclusivas Economistas.









