Las empresas deben estar preparadas para enfrentar todas las eventualidades que se les presenten. El tratamiento a nivel empresarial de las coyunturas complejas no radica siempre en el esfuerzo de encontrar fórmulas nuevas, en buena parte las respuestas se encuentran dentro de la misma organización
Estas eventualidades son, por lo general, factores externos que impactan en las operaciones y desarrollo de cualquier empresa. Ante coyunturas complejas, los líderes deben ser capaces de preparar un plan de gestión para reaccionar con agilidad y hacer frente a esta situación basado en elementos innovadores y creativos.
Para ello, es recomendable establecer panoramas trimestrales y definir los indicadores de control que permitan saber cómo va el negocio. Sin embargo, eso dependerá de las características de cada empresa. Pero, sin duda, lo más importante es que la creatividad y la innovación no se deben dejar de lado en épocas de complejidad.
En este tipo de contexto, las empresas deben estar alertas y atender las necesidades de los clientes, desarrollando de ser posible nuevos productos. Es necesario probarlos y mantenerlos en el anaquel si el mercado los recibe bien.
De manera que para enfrentar estas coyunturas complejas también es necesario identificar aquellas áreas que la empresa puede promover como conocimiento o servicio. Estos valores intangibles son tan importantes hoy como la de los bienes manufacturados.
Así que la “gestión de la complejidad” viene determinada por la necesidad de las empresas de reaccionar con agilidad a los cambios y lograr adaptarse ventajosamente a estos.









