Tras una reforma a la Ley de Bitcoin aprobada por la Asamblea Legislativa el pasado 29 de enero, El Salvador dejó de reconocer al bitcoin (BTC) como moneda digital de curso legal. La modificación fue solicitada directamente por el Ejecutivo de ese país y el parlamento, de mayoría oficialista, aprobó la solicitud con 55 votos de un total de 60. Los diputados cambiaron seis artículos y se derogaron tres de los 16 que tenía la Ley, vigente desde septiembre de 2021.
La enmienda, que entrará en vigencia 90 días después de publicada en el Diario Oficial, también elimina la participación del Estado en el uso de criptoactivos. El presidente Nayib Bukele había impulsado esta política personalmente y fue una de sus principales banderas económicas tras asumir el poder, convirtiendo a El Salvador en el único país del mundo que tenia al BTC como moneda de curso legal junto al dólar estadounidense.
Bukele también había creado un fideicomiso en el Banco de Desarrollo de El Salvador para garantizar la convertibilidad de BTC a US$ con la intención de que el mercado estableciera libremente el tipo de cambio, todos los precios se fijaran obligatoriamente en este criptoactivo y que los impuestos también se pagaran en bitcoin.
Sin embargo, en medio de una negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para acceder a un préstamo de US$ 1.400 millones de dólares, el gobierno salvadoreño se comprometió a frenar los riesgos que supone para un país involucrarse en el uso de criptoactivos. El Estado también reducirá gradualmente su participación en la billetera digital “Chivo”, creada por Bukele para el manejo del BTC.
El uso del bitcoin ahora será opcional y quedará a discreción del sector privado aceptar pagos con la criptodivisa a cambio de bienes y servicios. Los comercios, según establece el decreto, ya no están obligados a convertir los precios de dólares a BTC.
El gobierno de Bukele invirtió más de 200 millones de dólares para instalar la estructura tecnológica necesaria para el funcionamiento del BTC como moneda de curso legal. Para estimular su uso la administración salvadoreña regaló un bono de 30 dólares a cada persona que instalara “Chivo Wallet”, no obstante, tres años después sólo 8,1% de la población afirmaba que había usado la aplicación.









