A principios del año pasado, Vassa, filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA) dedicada a la producción de lubricantes, reactivó sus operaciones con la finalidad de retomar el mercado interno y volver a exportar.
No obstante, de acuerdo con el semanario Exclusivas Económicas, esta empresa afronta como restricción, por su condición de filial bajo el nombre de PDVSA Vassa, la política de sanciones que le impuso el gobierno de Estados Unidos desde hace seis años.
Esa medida le ha impedido la consecución de socios en otros países, comenzando por América Latina donde la marca PDV en lubricantes llegó a ser un referente.
El semanario agrega que su incursión en el mercado nacional también ha sido complicada para PDVSA Vassa, debido a los problemas que afronta el sistema de refinación nacional y la posibilidad de importar aditivos. En el pasado los obtenía directamente de estos complejos industriales, ahora se ven limitados o restringidos de comprar fuera del país también por las sanciones de Estados Unidos.
Un elemento adicional es la contracción de la demanda en el país, tomando en cuenta que el consumo en Venezuela llegó a 22 millones de litros anuales de lubricantes hace más de 10 años y en la actualidad se aproxima a un tercio de ese volumen. En ese momento, 80% del mercado lo llegó a tener PDVSA.









