La administración de Nicolás Maduro ha decidido privilegiar las alianzas estratégicas con socios internacionales y las finanzas de Venezuela antes que las relaciones políticas con el régimen cubano, un aliado tradicional de la Revolución Bolivariana. Las exportaciones petroleras hacia la isla se han ido reduciendo en los últimos cinco años.
En el mes de enero de 2025 Petróleos de Venezuela (PDVSA) habría exportado hacia Cuba 10.000 barriles diarios de crudo, lo que representa una reducción de 65% con respecto al mes de diciembre de 2024 cuando entregó 29.000 bdp; según señala un informe interno de producción de la estatal petrolera citado por la agencia de noticias Reuters este martes.
Durante el año 2024 PDVSA envió en promedio a Cuba 32.000 bdp, lo que representa 57% menos que en 2023 cuando la estatal venezolana le entregó al gobierno cubano 56.000 bdp. En el año 2022 Venezuela exportó a Cuba 22.000 bdp; en 2021, 21.000 bdp; en 2020, 44.000 bdp; y en 2019 32.000 bdp.
Los recortes de crudo hacia La Habana, principal aliado político de Maduro, no obedecen a baja disponibilidad: la producción petrolera venezolana se incrementó 15% en enero ubicándose aproximadamente en 867.000 bdp; mientras que los envíos hacia países que sí pagan el petróleo también aumentaron. China recibió 21% más, las exportaciones hacia Europa se triplicaron y Estados Unidos también recibió más hidrocarburos venezolanos.
La demanda de combustible en Cuba es de aproximadamente 137.000 bdp, para compensar la disminución de los envíos desde Venezuela el gobierno cubano acudió a México, otro de sus principales aliados políticos en el hemisferio. Un informe presentado por la petrolera estatal PEMEX a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos develó que las exportaciones de petróleo mexicano a Cuba ascendieron a 500 millones de dólares entre enero y septiembre de 2024. No obstante, se desconoce cómo La Habana paga por esos envíos de crudo.









