En el marco de la conmemoración del Día del Economista, la Academia Nacional de Ciencias Económicas (ANCE) y la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) realizaron este lunes dos foros en los que destacaron los desafíos de la formación académica con las exigencias del contexto actual venezolano.
Los expertos definieron el perfil profesional requerido para el contexto actual, destacando la necesidad de una visión global, un sólido compromiso con la honestidad y el desarrollo de un pensamiento crítico.
La conferencia inaugural, titulada «Desafíos para la formación de los economistas en Venezuela», reunió a los directores de las escuelas de economía de la UCAB, Universidad Metropolitana (Unimet) y la Universidad Monte Ávila (UMA). El encuentro se centró en la necesidad de formar profesionales para desenvolverse en un entorno complejo y cambios constantes.
Leonardo Vera Azaf, presidente de ANCE, fue enfático en la trascendencia del rol profesional, indicando que los retos económicos del país son «retos también intelectuales» para el economista, pues la tarea es «inmensa» dada la cantidad de desequilibrios y el atraso existente.
«Hoy, más que nunca, la tarea de un economista es importante y delicada por la cantidad de hilos que es necesario tocar en la sociedad venezolana para poder promover los cambios y ponernos al día con el mundo», dijo.
Desde el plano ético, destacó que el economista debe tener la humildad de reconocer sus limitaciones, pero no tener «miedo a decir lo que hay que hacer» y «hablarle claro» a la sociedad. Destacó la honestidad como el valor principal, esencial para el bienestar y la prosperidad de la sociedad.
“Déjennos ser honestos, déjennos ser sinceros, déjennos decir desde nuestras limitaciones lo que creemos que hay que hacer, porque cuando se hace de buena fe es para el bienestar y la prosperidad de la sociedad”, dijo.

En cuanto a la formación, María Alejandra Paublini, directora de la Escuela de Economía de la UCAB, resumió los retos académicos en la necesidad de nivelar a los estudiantes de nuevo ingreso en áreas numéricas y verbales, las dificultades en la obtención de data actualizada, y el desafío de la retención del cuerpo docente con elevadas credenciales.
“Creo que trabajar en estos niveles de incertidumbre y restricción es un reto para todos y lo estamos haciendo de la mejor manera que podemos desde las universidades”, puntualizó.
Por su parte, Litsay Guerrero, directora de la Escuela de Economía de la UMA, añadió que “los futuros profesionales requieren una visión integral y ser flexibles, preparados no solo para la complejidad local sino también para los desafíos globales, una necesidad motivada por la alta movilidad de los egresados hacia otras latitudes”.
En cuanto al recién graduado, María Eugenia Velásquez, directora de la Escuela de Economía de la Unimet, indicó que cuenta con «las herramientas de robustez técnica y de habilidades blandas para poder enfrentar los desafíos que se presentan a nivel nacional y a nivel global. Tiene todas las herramientas de comunicación, de pensamiento crítico, de resiliencia».


Lea también: La transformación digital se consolida como “antídoto económico” y solución a las restricciones financieras al país
Productividad, impacto social y proactividad
El segundo foro «Soy economista y ¿ahora qué?»,se habló sobre las experiencias de profesionales en sectores como la producción agropecuaria, las finanzas fintech y organismos multilaterales, enfocándose en la aplicación práctica de la profesión.
Frank Pimentel, economista y productor agropecuario, hizo un llamado a que los nuevos profesionales se involucren directamente con la productividad.
«Estamos buscando justamente un crecimiento económico sostenido. Todos como sociedad deberíamos involucrarnos en esto», señaló Pimentel, quien instó a ver las oportunidades que «vienen disfrazadas de dificultades» e invitó a la tarea de reconstrucción y «mejora sostenida constante» de la economía.
Jesús Soto, desde el sector de Finanzas Operativas de Cashea, destacó la responsabilidad social y el impacto que tienen las decisiones económicas sobre las personas, citando el impacto de su trabajo en millones de usuarios y miles de comercios.
«El mensaje es que, a través de lo que aprendemos acá, podemos mejorar muchísimo la calidad de vida de otras personas, si lo hacemos de la manera correcta», dijo.
Agregó que el rol principal del economista “es administrar los recursos de la manera más eficiente para lograr el mayor beneficio social posible”.
Samuel Vera, Portfolio Manager en Fivenca, reforzó esta visión al definir el rol del economista en Venezuela como el de un «innovador» y ”completamente integral». Subrayó que el profesional tiene que «adaptarse a las necesidades del venezolano» y saber «desenvolverse en un entorno de recursos escasos».

Vera también destacó que la realización de estos eventos «son sumamente importante porque le da a los estudiantes un input tan necesario para entender las implicaciones y responsabilidades en diferentes áreas laborales como agricultura, la consultoría y las finanzas».
La ponencia de Sinaí Suárez, consultora para la Región Andina en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). estuvo enfocada en las habilidades blandas necesarias para el éxito profesional.
“Si bien herramientas como Power BI y Excel son importantes, la destreza más crucial es saber comunicar lo que sabes, así como poseer pensamiento crítico para saber seleccionar y manejar las variables importantes en la compleja red económica”, sostuvo.











