Las recientes medidas económicas que ha tomado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entre ellas la imposición de aranceles a canadá y China, han generado incertidumbre en los mercados financieros sobre el panorama económico tanto dentro como fuera de la nación norteamericana.
Una muestra de ello fue lo ocurrido el pasado 11 de marzo. Wall Street se desplomó ante el temor a una recesión de la economía estadounidense provocada por «una guerra comercial mundial», tras la imposición de los aranceles y las medidas de represalia adoptadas por China y Canadá. Esto desencadenó fuertes ventas de los valores de las grandes tecnológicas. El índice Nasdaq, de gran peso tecnológico, cedió 4%, la mayor pérdida en un solo día desde 2022, borrando 1,1 billones de dólares de valoración de mercado, según reportaron firmas especializadas.
Al respecto, Ramiro Molina, economista y profesor universitario de la cátedra de Economía de Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), explicó que los mercados están tomando «con mucha cautela, que se torna como preocupación», la interpretación de las medidas económicas y de los anuncios que están detrás. Según el experto, estos tienen que ver con política internacional, lo cual podría «escalar como ha estado escalando con Canadá, la Unión Europea» y que se trata de una «movida» poco familiar para los mercados, con implicaciones económicas,
En su opinión, independientemente del juicio que cada quien tenga sobre las conveniencias o no de las nuevas políticas económicas de la administración de Trump, «lo cierto es que genera aún más incertidumbre, porque los desenlaces terminan siendo más inciertos, particularmente con la guerra comercial internacional que se puede desatar».
Molina sostuvo que una posible «escalada, guerras de tarifas y proteccionismo, le restan vigor de crecimiento a las economías y a los consumidores, porque se traducen usualmente en mayor inflación en cada uno de los países» afectados.
Indicó que una mayor inflación genera, a su vez, «otras preocupaciones que estaban más o menos atenuadas, que tiene que ver con los temores inflacionarios en Estados Unidos». Agregó que estos «temores inflacionarios» se dan en medio de un panorama donde comienza a percibirse una recesión económica.
«Además de esa incertidumbre, la matriz de análisis en buena parte termina aterrizando en un escenario de recesión y obviamente el mercado se anticipa a ambos desenlaces», precisó Molina.
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Prosiguió señalando que «la recesión económica ha tenido fuerza últimamente y eso hace que la política monetaria y la dirección de la política económica en general de Estados Unidos también generen ciertos temores porque no está claro quién profesionalmente está a cargo de la gestión económica (de ese país), sino que ha sido el presidente Donald Trump el portavoz».
Para el experto, aunque el multimillonario Elon Musk tiene mucha relevancia, pues es dueño de compañías que tienen mucha relevancia en la Bolsa de Valores de Estados Unidos,como el fabricante de automóviles eléctricos Tesla; su rol como político dentro del gabinete de la administración de Trump, «ya comienza a generar ciertos adversarios tanto corporativos como políticos».
Un ejemplo de ello, son las «medidas impopulares» que ha tomado el gobierno de Trump, como los recortes fiscales al presupuesto anual, «que de hecho están afectando las acciones de Tesla, que cayó casi a la mitad en los últimos dos meses», según el economista.
A su criterio, «hay tiempos turbulentos, basados en un marco de incertidumbres que ha crecido mucho y que nadie anticipaba. Así que creo que este va a ser el ritmo en los próximos meses. En medio de estas incertidumbres, se ha perdido tal cantidad de dinero como que si el PIB de tres países europeos fueran desaparecido del mapa».
Detalló que Estados Unidos está en una caída quese llama técnicamente «territorio de corrección, que es cuando todos los índices están por debajo del 10% en lo que va de año. Ya se ha destruido una cantidad de riquezas acumuladas en valores, que también le pega muchísimo al Índice del Sentimiento aConsumidor, porque se ha visto mermado en estás últimas semanas, porque ya no tienes la plata que creías que tenías en tu carta de inversión y eso impacta el consumo».
Molina enfatizó que esta situación también tiene un impacto en las futuras inversiones, debido a que los inversionistas prefieren tener una mayor claridad para poder ejecutar nuevas actividades; al tiempo que indicó que estos «shocks» continuarán en la Bolsa de Valores de Nueva York «continuará el corro neoyorquino estos shocks «porque evidentemente todavía nada de esto está en vía de resolución ni nada que disminuya la incertidumbre».









