Una investigación de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA) y de la fundación Nadbio, que involucró a 70% de los productores ganaderos Venezuela, reveló que más de 80% de los dueños de las fincas no cursaron algún tipo de estudio.
Así lo afirmó Andrés Kowalsky, autor de la investigación, profesor titular de la UCLA y presidente de la empresa Nadbio, quien aseguró que el estudio será próximamente publicado en una revista científica del país.
Detalló que la investigación arrojó que «11% de los dueños de fincas ganaderas en Venezuela no fueron a una unidad educativa nunca, 48% estudió hasta primaria en el mejor de los casos y 24% terminó secundaria en el mejor de los casos. O sea, que estamos hablando que 83% de los dueños de fincas ganaderas o no fueron al colegio o cursaron algo de primaria o algo de secundaria y solamente el 17% fue a la universidad».
En ese sentido, Kowalsky apuntó que «esto lo que quiere decir es que tenemos una gran oportunidad» para impulsar el aprendizaje y desarrollo educativo de los productores agropecuarios.»El productor existe y en la medida que esté más educado, va a poder mejorar su eficiencia, va a poder generar una rentabilidad que le permita vivir a ellos y a sus familias en una buena condición».
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«La clave de todo está en la educación del productor, si el productor no se educa, no va a salir adelante. Ya no se puede estar simplemente asesorado por el señor de la esquina o el que le vende el producto, tiene que educarse», sostuvo el PhD asesor en bienestar animal.
Producción de lácteos en Venezuela
En cuanto a la producción de lácteos en Venezuela, Andrés Kowalsky dijo que es muy similar a la del año pasado: «Estamos por alrededor de 4.500.000 de litros diarios de leche en promedio. Eso es alrededor de 1.600 millones de litros de leche al año».
Del total de esa producción de leche, el se transforma a queso de cincho, llamado queso blanco o queso llanero y «la mitad de ese porcentaje que se transforma, se hace de manera artesanal, en las fincas, mientras que la otra mitad es informal -que quiere decir que se hacen en las queseras informales-«, agregó; al aclarar que toda esta producción se coloca en el mercado venezolano.
El otro 14% de la producción de leche en el país va a la industria láctea venezolana, que la mitad se transforma en leche en polvo y lo demás se divide en la producción de quesos madurados, leches de larga duración, pasteurizados o refrigerados.
En menor medida, la leche «también se transforma en yogures, bebidas achocolatadas, ya que siempre tiene una menor demanda», indicó.
Asimismo, aseveró que el mercado venezolano se está colocando alrededor de 70.000 toneladas de leche en polvo anualmente y «se producen alrededor de 25 millones de litros de leche mensuales que son pulverizadas, de producción nacional».
En relación con el precio del queso blanco, comentó que el kilo está por alrededor de los 3,50 dólares. «Es un precio bajo, pero es normal por la época, ahorita bajó bastante. Esto es porque empiezas las lluvias y la producción se eleva porque hay mayor oferta de pasto y las vacas producen más leche. Ya a partir del mes de agosto empieza a aumentar un poco el precio, porque empieza a mermar las lluvias», dijo el productor agropecuario.
Sector lácteo se mantiene estable
De acuerdo con el presidente de la Nadbio, en los últimos cuatro años el sector lácteo ha logrado mantenerse «muy estable» en el mercado venezolano, por lo que las expectativas para lo que resta de 2025 es continuar trabajando para seguir impulsado la producción nacional.
«La empresas formales han venido avanzando, han hecho inversiones propias, pulverizando para abastecer el mercado. Creo que es un mercado perfecto porque fíjate que los precios bajan y suben en función de la oferta y la demanda y es el consumidor quien al final es el que manda, porque cuando deja de consumir o comprar la leche o queso, entonces cae el precio», describió Kowalsky.
Además, resaltó que «el Estado ya entendió que la dinámica del sector lácteo y cárnico es de oferta y demanda y que en Venezuela se autorregula».
De hecho, aseveró que ese fue el motivo por el que aumentó el precio de la carne «porque veníamos saliendo de una sequía muy fuerte y los productores que tenían animales flacos, ahorita ya tienen más pastos, dejan que los animales vuelvan a retomar peso y ya vas a ver que a finales de agostoel precio de la carne empieza a bajar de nuevo. Eso es históricamente así, no es algo nuevo».









